Con 10 hombres, Pumas rescata un punto de oro

Incapaz de ganar en la Perla de Occidente, Pumas al menos conquista un empate con sabor a victoria, pese a jugar con un hombre menos y luego de que el Atlas se había cansado de perdonar al adversario.
Movido, con vaivén alterno, el duelo entre Rojinegros y felinos resulta entretenido. Las aproximaciones son constantes y la sensación de peligro anima a la muchedumbre que se da cita en el vetusto estadio Jalisco.
Esta vez, Guillermo Vázquez apuesta al refuerzo paraguayo Silvio Torales, quien organiza la media cancha al lado de David Cabrera y del uruguayo Jonathan Ramis. El hecho es que el balón pasa más por los pies jaliscienses mientras el marcador permanece igualado sin anotaciones.
De tal suerte que los Pumas fomentan desdoblar con rapidez en cuanto se hacen de algún rebote y es así que al minuto 24, tras uno de ellos, el argentino Ismael Sosa no duda y suelta el zapatazo que contiene con apuros el portero Federico Vilar.
Mas como el esférico rebota alegremente de uno y otro lado, tres minutos después (27’), en un palmo de terreno, Marcos da Silva bailotea entre dos defensas y filtra inteligente al movimiento que hace Martín Barragán, quien sobre la salida del arquero suelta tiro cruzado que sacude las redes felinas.
La anotación le viene bien al encuentro, lo que obliga a Pumas a mantener la inercia ofensiva y facilita el desdoble ofensivo atlista, que genera peligrosos latigazos frente a las barbas del “Pollo” Alfredo Saldívar.
Más adelante, en el 31’, Pumas responde mediante un tiro libre que ejecuta Cabrera. El esférico es desviado por Eduardo Herrera, pero la de gajos aterriza encimita del marco.
Y en la última acción del primer lapso, Sosa atreve el bombazo, aunque el esférico toma demasiado vuelo y le falla la puntería al pampero.
Dadas las condiciones del encuentro y la mínima ventaja para el conjunto tapatío, Pumas encima, aunque batalla para acorralar al rival, más cerca de “matar”, porque al 64’, en un contragolpe orquestado por Silva, deja solito a Barragán, quien frente a las barbas de Saldívar intenta un globito que atesora el guardameta capitalino, lo que pone furioso al estratega Tomás Boy, quien por eso lo saca del terreno.
Peor aún, el árbitro Jorge Isaac Rojas abarata las tarjetas y expulsa (76’) a Sosa por una rigorista doble amarilla, tras chocar con Kannemann.
Todo parecía perdido para los universitarios, pero en tiempo de compensación, Gerardo Alcoba, con un cabezazo, rescató un punto muy valioso.

vía EL UNIVERSAL

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