Cuidado, la obesidad y la edad favorecen la aparición de la artrosis

JULIA CRUZ

GMx

Tapachula, Chiapas.- Factores como el sobrepeso y la edad, ocasionan desgaste natural en los cartílagos de las rodillas, tejido amortiguador que protege los extremos de los huesos y favorece el movimiento de las articulaciones.

Por tal motivo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece tratamientos para controlar el dolor y evitar que evolucione a la incapacidad funcional.

Luis Fernando Arenas Cruz, traumatólogo del Hospital General de Zona (HGZ) No. 1, en Tapachula, Chiapas, explicó que la artrosis es una enfermedad  que origina dolor, rigidez e incapacidad funcional, y es más frecuente en mujeres que hombres, aunque aún se desconocen las causas.

Detalló que al sufrir artrosis, con la degeneración del cartílago se produce una erosión del hueso que reacciona creciendo hacia los extremos y deforma la articulación, lo que aumenta el dolor al caminar o realizar ejercicio.

El traumatólogo explicó que este padecimiento evoluciona de diferente manera, pero en una primera fase la pérdida de elasticidad, modificación ósea, desprendimiento y rotura del cartílago e inflamación es lo más común.

Por otro lado, la enfermedad se presenta de dos maneras diferentes; la  primaria, que se asocia al envejecimiento de la articulación, y la segunda,  se liga  a una lesión o causa externa.

Indicó que el síntoma más común es el dolor en la articulación aunque  también puede presentar calor, hinchazón e incluso escucharse un leve crujir. Si se trata de una artrosis severa en la que el cartílago se encuentra totalmente desgastado,  el dolor se presenta aún en reposo,  es posible que se produzca deformidad en las rodillas e incluso, cojera.

Asimismo,  dijo que no hay un tratamiento que cure la enfermedad, ya que es un proceso natural del cuerpo.  Lo que sí se consigue es impedir que se presente, detener su avance y mitigar el dolor.

Arenas Cruz señaló que el principal objetivo del tratamiento de la artrosis es mejorar el dolor y la incapacidad funcional, sin provocar efectos secundarios. El primer paso es evitar todo lo que contribuye a lesionar las articulaciones, como el sobrepeso, los movimientos repetitivos o el calzado. En segundo lugar, es importante practicar algún ejercicio moderado para mejorar la funcionalidad de las articulaciones.

Por último, seguir el tratamiento farmacológico pautado para cada caso. Pese a que no existe ninguna terapia que impida la progresión de la artrosis, sí existen fármacos que alivian el dolor y la inflamación, y algunos que retrasan o retrasan la degeneración de los cartílagos.

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