Despiden al “Divo” Juan Gabriel con canciones y flores

Cd. de México.-Era la última oportunidad para despedirse de su gran ídolo.
El cielo gris parece que en cualquier momento caerá con una fuerte lluvia en el centro del país, en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes.
Sobre el costado izquierdo del palacio de mármol, largas filas atraviesan completamente la Alameda Central: se trata de cientos de seguidores de Juan Gabriel, que desde las primeras horas del lunes esperan las cenizas del cantautor, provenientes de Ciudad Juárez.
Esperan al “Divo” con sentimientos entrecortados: cantan y lloran, guardan los mejores recuerdos que vivieron en alguno de sus conciertos, o escuchando un disco en casa.
Hay algunos que hicieron el viaje desde Parácuaro, tierra que vio nacer a “Juanga”, así como de diversos puntos del país; hay incluso banderas de Colombia, Chile, Argentina que se ondean en lo alto.
Banderas del orgullo gay, rosas de varios colores también aparecen. Y no faltan las pancartas llenas de cariño inolvidable para el autor de ‘Amor eterno’ y ‘Siempre en mi mente’.
Alfredo, un cantautor que espera paciente a que llegue la carroza de Juan Gabriel, interpreta con su guitarra algunos clásicos de su estrella con una mezcla de dolor, nostalgia y amor.
La amenaza de lluvia hace que la venta de capas de plástico aumente, al tiempo en que un grupo de señoras levantan con fuerza una porra a ‘Juanga’, quien luce grande en las playeras blancas de todas ellas.
Las cenizas del ‘Divo’ vienen retrasadas desde el aeropuerto de la Ciudad de México; la aglomeración empieza a subir de tono, ya no hay espacio para poder moverte, cientos de granaderos acordonan el lugar.
“Ahí viene, a hora sí ahí viene”, se escucha decir varias veces en la esquina de Eje Central y Avenida Juárez. Pero son llamados en falso. Ya pasan de las 15:30 horas (más de media hora de retraso) y las cenizas no llegan.
La lluvia sigue amenazando pero lo hace ‘a cuenta gotas’, como reavivando a todos, incluidos a los dobles del ‘Divo’.
Por fin, en medio de un gran dispositivo de seguridad y cientos de celulares y cámaras fotográficas registrando el momento, aparece la carroza del homenajeado.
Entra rápidamente al recinto, sin embargo en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes se queda un espíritu de fiesta y folclore con cánticos multitudinarios que recuerdan que las canciones de Juan Gabriel se quedarán por muchos años en el ADN del pueblo mexicano.

por El Universal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *