Documentan presunto “remate” de militares contra delincuente, en Nuevo Laredo

Vía: Zeta Tijuana

Militares mataron la madrugada del pasado viernes 3 de julio, a 12 presuntos integrantes de la llamada “Tropa del Infierno” -grupo de sicarios afiliado al Cártel del Noreste (CDN)-, tras responder a una supuesta agresión contra un convoy del 16 Regimiento de Caballería Motorizada del Ejército mexicano, en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

“La versión oficial señalaba que después del cese al fuego no hubo nadie que tuviera signos vitales y así fue que presentaron 12 personas muertas después de un enfrentamiento, pero un video en poder de El Universal revela lo contrario”, indicó el rotativo este lunes 24 de agosto.

En el video -que dura 4 minutos con 16 segundos y que fue difundido por el diario- se ve a una persona que se mueve en la caja de la pick up de una camioneta color plata que acaba de recibió al menos 243 disparos. A su lado hay cuerpos. Frente a él están cinco soldados mexicanos apuntándole con lámparas y armas. Los militares gritaban “¡está vivo!” y un militar ordenó: “mátalo a la verga”.

La grabación fue realizada por una integrante del Ejército mexicano, quien llevaba una cámara pegada al casco, como parte del protocolo de operaciones urbanas. En la misma se observa que el elemento se encuentra de pie frente a una ametralladora que está puesta sobre una camioneta militar.

“Antes de esto, cuatro vehículos oficiales realizaban reconocimientos motorizados sobre la calle A. Valdez Reyna de la colonia Nueva Era, al salir hacia la carretera Aeropuerto con rumbo al norte, fueron agredidos con armas de fuego por miembros de la delincuencia organizada, revela el informe policial homologado al que El Universal tuvo acceso”, narró El Universal.

“Eran tres camionetas tipo pick up que llevaban personas armadas. El ejército repelió la agresión y les dio seguimiento. Más adelante, dos de esas tres camionetas darían un giro en U y dispararían a los militares, dejando un vehículo inmovilizado. Los demás vehículos militares siguieron a la pick up color plata”, agregó el rotativo.

“Mientras el soldado está cargando su ametralladora, un vehículo blindado del ejército, modelos Sancat, golpea por detrás a la pick up plata y provoca que pierda el control, cruce el camellón y se quede en sentido contrario y del lado opuesto de la carretera”, indicó el diario.

“En todo este momento no se ve que las personas de la pick up perseguida disparen contra el ejército, un soldado declaró que usó 27 cartuchos en el evento, otro más al menos 70 disparos. Cuando queda del otro lado de la carretera una persona intenta abrir una puerta, pero no baja. Del lado del piloto salen dos personas y son abatidas metros más adelante. Desde que se dio el golpe, el Ejército no ha dejado de disparar a la camioneta”, señaló El Universal.

“Llegan ahora dos vehículos más del ejército, una Cheyene con ametralladora y otro Sancat y disparan a corta distancia. La cantidad de impactos es tal que parte de la caja de la pick up prende una llama. Llegan otros dos vehículos del Ejército, otra Cheyene y otra Sancat, se unen a los disparos. En este tiempo, un militar ya pidió el cese al fuego. Esto dura sólo uno segundos cuando los elementos vuelven a disparar”, abundó el rotativo.

“Se escucha por la radio que piden por sanidad, ‘que no se acerque nadie’. Y militares que ya están a pie se acercan a los que salieron corriendo y recibieron disparos y les vuelven a tirar a corta distancia. Un soldado se acerca a todos los vehículos para preguntar si todos están bien. Responden que sí. En el informe, afirman que los vehículos recibieron 9, 7 y 7 disparos, ninguna baja. Más militares están rodeando la camioneta. Llevan lámparas y armas. Se acercan cinco a ver la caja de la pick up, alguien se mueve. Ordenan matarlo, ahí se corta”, detalló la investigación periodística.

El pasado 14 de julio, 11 días después de los hechos, El Universal reveló que, en el enfrentamiento de los militares con presuntos delincuentes, se encontraban también tres civiles que estaban secuestrados por integrantes del crimen organizado.

“Eran tres jóvenes: uno, migrante de Chiapas; otro, un estudiante universitario, y del tercero que se sigue sin tener información. Estas tres personas fueron incluidas entre los 12 presuntos delincuentes que efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional aseguran haber abatido, sin registrar ninguna baja”, dijo el diario.

“Estas personas estaban secuestradas, llevaban manos y pies amarrados. Dos de ellos recibieron un impacto de bala en el tórax, de arriba hacia abajo, y el tercero murió de un balazo en el cráneo, disparado de uno a tres metros de distancia. A diferencia de los demás cuerpos, estos tres sólo tenían un impacto de bala. Fotografías en poder de este diario revelan cómo los cuerpos presentan grandes cantidades de disparos”, indicó el rotativo.

“En esa fecha la Sedena, al ser cuestionada por El Universal, explicaron que ‘En el momento en que termina el evento, la agresión, si no hay personas que pueda recibir atención médica, se informa a la FGR’, y así lo hicieron, informaron que nadie tenía signos vitales. Los familiares de las víctimas presentaron denuncias contra la Sedena ante la Fiscalía General de la República por el delito de homicidio doloso, a una semana de los hechos”, detalló el diario.

“Si alguien comete un delito. Aquí no hay impunidad. No existe que se solape a nadie. En todas las ocasiones en las que se ha determinado a través de una investigación que hay responsabilidad del personal militar, siempre la institución ha investigado y si hay responsabilidad, se ha procedido. Es algo que siempre se ha hecho. No es nuevo”, le dijo la SEDENA a El Universal.

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