El fracaso perfecto: La Feria

SR.LÓPEZ

A tío Lorenzo, de los de Autlán de la Grana, Jalisco, rama paterna del berenjenal genealógico de este menda, de cariño le decían Mencho y a sus espaldas, le decíamos tío Menso. Era. Toda su vida quiso ser muy rico y emprendió cuantos negocios pueda usted imaginar, pero la quiebra lo perseguía. Explicaba cada uno de sus fracasos haciendo responsable a la mala fortuna, los socios, la competencia desleal y ya viejito decía que sus hermanos y primos se habían confabulado para hacerlo fracasar. No era cierto, era menso. Puso una fábrica de suéteres ¡en Culiacán!; un negocio de escaleras, cuerdas y jarciería en general, frente a la cárcel de Oblatos, en Guadalajara, que le clausuró el Ayuntamiento; puso una imprenta para rollos de papel de baño con chistes en cada cuadrito: en lugar de hacer pruebas, se lanzó a comprar una imprenta y un lote inmenso de rollos, jamás logró hacer uno; y juntando todo lo que tenía, hipotecando su casa, pidiendo prestado, montó una compañía de crédito, asesorado por un señor que había estado en la cárcel por fraude. Solo su fama de tonto lo salvó de caer preso: el entonces Gobernador le ordenó al Juez dejarlo libre, porque era menso y eso no es punible. Y así, sin casa y con deudas, acabó en la miseria. Y nunca asumió que él era responsable de sus desdichas. Los hay.

Nuestro actual gobierno federal le ha apostado al petróleo. Este su texto servidor nunca estuvo conforme con la reforma energética que equivalió a entregar nuestra industria energética al capital privado, pero ya hecha y viendo cómo anda ese negocio en el planeta, con pucheros y todo, acaba uno por entender que no había remedio. Regresar Pemex a tiempos de Cárdenas o López Portillo es como cuando una señora de 65 años se pone a dieta para volver a usar el vestido con el que fue dama de la boda de una hermana, 50 años atrás: no recupera esa talla pero si la consigue, hace el ridículo.

Especialistas del todo ajenos a ningún interés personal o empresarial, le han advertido a nuestro Presidente que la refinería de Dos Bocas es un despropósito. Pero ya sabe, él va derecho y no se quita.

La temible secretaría de Energía, Rocío Nahle, quien sustituye con babas la tecnología y con buenas intenciones las prácticas financieras y los principios de administración, no se asusta ni le tiembla la canilla por el terrible descalabro de Pemex del año pasado, bajo su responsabilidad sectorial, que suma pérdidas operativas por 346 mil millones de pesos (mdp), que se transforman en una pérdida real (ya con pasivos laborales), en 658 mil mdp, cuando en 2018, último de Peña, peñita peña, arrojó utilidades, chiquitas, pero utilidades (42,472 mdp). Pero doña Nahle, con fe ciega en su mesías redentor, sigue con la necedad ideológica, sin que le espante el sueño la realidad. Y para que a usted le den agruras, esa pérdida equivale al doble del presupuesto de la Secretaria de Educación, el triple de la de Bienestar, a todos los programas sociales sumados y 11 veces el presupuesto de seguridad pública… 3% del PIB se fue al caño gracias a estos proyectos voluntaristas, erróneos, por más patrióticos que pretendan ser.

Doña Nahle, por el contrario, se ufana de lo bien que va la construcción de Dos Bocas (Dos Locas le dicen los malosos) y se entera uno ayer, que para asesorarse y checar si están escogiendo los equipos ideales, fue a la India a visitar la refinería más grande del mundo, Jamnagar, propiedad de Reliance Industries, del empresario Mukesh Ambani.

Bueno, asesorarse con profesionales, está bien, muy bien, pero doña Nahle, aparte de tuitear que con su visita confirmó lo bien que está su proyecto (“Esta semana hicimos el reporte del avance de la obra en #DosBocas desde la refinería más grande y moderna del mundo, ubicada en la India. Estamos muy satisfechos porque constatamos que la refinería DosBocas está perfectamente planeada en su proceso y construcción”, escribió en pic.twitter.com/FKiIP80BYG — Rocío Nahle (@rocionahle) March 3, 2020); aparte de eso, se le pasó contarnos que esa inmensa refinería, por el declive en la demanda de combustibles, está reconfigurándose para dejar de producir gasolina y diésel (se van a dedicar a petroquímicos y combustible para aviones)… y Dos Locas es para entrar a dónde aquellos están saliendo.

Otro detalle interesante es que esa empresa hindú, es cliente importante de don Maduro el de Venezuela… pero no hay que ser mal pensados, doña Nahle solita supo de Jamnagar y de don Mukesh. Solita.

Y también, otro detallito es la estela de escándalos e investigaciones policiacas que desde 2003 nublan el horizonte de la Reliance Industries y de Mukesh Ambani. Efectivamente, ya hay gente presa por algunos chistes de esa empresota, entre otras cosas por robo de información confidencial del sector, por emitir acciones falsas, fraude bursátil, abuso de información privilegiada, recaudación de dinero en detrimento de sus socios, prácticas monopólicas, generar repuntes de valor de sus acciones mediante prácticas fraudulentas, evasión de impuestos, tergiversar la información para alterar estados de pérdidas y ganancias en sus informes anuales, abuso de confianza, conspiración criminal, falsificación… y más. Pájaros de cuenta, eso son. Y a ellos fue a consultar nuestra Secretaría, quien pudo informarse de estos adefesios, consultado internet (no se crea que este López tiene contactos secretos de alto nivel en Bombay).

A todos nos gustaría que Pemex recuperara nuestra autonomía energética y fuera un magnífico generador de divisas para el país. También nos gustaría que la Selección Nacional ganara el Mundial, que María Félix siguiera como cuando tenía 21 años y que Pedro Infante resucitara… pero nada de eso es posible y nuestro Presidente, firmemente convencido de que querer es poder y por estarse saboreando el gustazo de que acomoden su escultura al lado de la de Lázaro Cárdenas, no recapacita, no reflexiona, no oye y eso, lástima por nosotros, es la receta para el fracaso perfecto.

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