El Gatopardo: La Feria

SR.LÓPEZ

A tío Neto (Ernesto, lado materno-toluqueño), no se lo tomaba en serio ni el perro de su casa: pregonaba que era ateo… pero iba a misa todos los domingos y fiestas de guardar; decía que el alcohol era la peor compañía de nadie en esta vida, pero no hubo fiesta de la que no saliera casi ebrio; sostenía que la política y los políticos le daban asco, pero se hizo compadre de dos gobernadores… ¡ah! y odiaba a los yanquis pero comía ‘hot dogs’, veía béisbol y a sus hijos los llevó a Disneyland dos veces. Una vez estaba para morir, mandó por el Notario, testó, lo ‘santaolearon’ y los viejos de la familia comentaron que hasta no verlo tieso le creían. Vivió 19 años más.

Ayer nos dimos el gusto de ver en Palacio Nacional a nuestro Presidente con una sonrisa de comer tostadas, atestiguando la firma de los acuerdos modificatorios del T-MEC, por parte del subsecretario de Relaciones Exteriores, Jesús Seade; el representante comercial yanqui, Robert Lighthizer y la viceprimera ministra canadiense, Chrystia Freeland.  El acuerdo ya estaba firmado y aprobado por nuestro Congreso, pero el tío Sam puso la pata dura y nuestro gobierno aflojó 80 centímetros arriba (parte posterior de la anatomía patria).

Apenas el 21 de marzo pasado, don Seade, encargado de las negociaciones que llevaron a la firma del T-MEC original declaró: “México no considera cambios en el T-MEC”… ¿no?… bueno, unos poquitos. Y ayer después de firmar el acuerdo modificatorio, don Chucho Seade muy orondo, dijo: “Todos los resultados a los que estamos llegando son, o bien razonables, no necesariamente que yo diga buenos para México, son razonables” (‘sic’ de así habla, uno qué).

Lo razonable es discutible. Para el primo Pepe era muy razonable lo que para el papá de su novia era una afrenta. No importa. Ya no importa.

Extraña la prisa de nuestro Presidente en que esto se firmara ¡ya! No se entiende. Sin T-MEC rige el TLC original. Y el TLC original al que le incomoda es al tío Sam, no a México. Y si para nuestro país es de vida o muerte tener tratado de libre comercio con los EUA, le tengo noticias: para los yanquis, también: sin eso, revienta su economía y abría borrascas y huracanes en crecimiento económico, producción y comercio, devastadores para todos, nada más que los EUA tienen mucho más que perder (como sea, acá, no nos espanta otra crisis económica, cosa que lamentablemente no es deporte, porque tendríamos amarrada la medalla de oro).

Lo que sí está como para pensarlo sentado en el excusado es que tengamos que aceptar que nuestro Presidente es un señor de izquierda (lo que sea que él entienda por eso, lo que sea que eso signifique: izquierda… ¿viéndolos de frente o por detrás?). Si mira usted la foto del momento de la firma, parece que nuestro Presidente está a punto de salir flotando por los aires, pando de felicidad, lo que permite abrigar una duda razonable sobre su constante declarar que el neoliberalismo, el libre comercio y todo eso, ya se acabó en México.

Por supuesto, se apresura a teclear su texto servidor, está muy bien que se conserve esto del tratado de libre comercio, no vaya usted a pensar que se intenta criticar a nuestro Presidente como si fuera cuetero (cuando truena porque truena y cuando no truena, por eso), no, de ninguna manera, solo se trata de vitaminar el optimismo del tenochca simplex que se atemoriza ante la posibilidad de ver un México en modo ‘Maduro’… no se preocupe: estos son solo simuladores y en los hechos y sin pudores (vea las fotos), asumen que en México, el que manda, manda, y en nuestro caso ese es el tío Sam (que si firma un acuerdo y luego exige modificarlo, pues se modifica y se festina haberlo logrado… ¿logro?, ¿es logro de plegarse a los caprichos yanquis?… no es logro ganar la competencia de dobladas de espalda).

Por lo mismo, porque no vamos rumbo a ningún lado que esté a la izquierda de ninguna posición política, las reiteradas declaraciones presidenciales de que el empresariado (la ‘crème de la crème´’ de la ‘mafia del poder’, como se les llamaba en campaña), apoye la inversión y se encargue de las obras de infraestructura. Lo que también sirve para entender lo de la cancelación del NAICM en Texcoco: capricho, probar que aquí manda él (bueno, aquí, sí, si se trata de cerrar guarderías, meter reversa a la reforma educativa, gastar en inversiones productivas a cuentagotas y tirar dinero a puños en variantes de solidaridad, desarrollo social o como quiera llamar a los programa instaurados desde tiempos de Salinas de Gortari, por cierto), pero no en nada que afecte los intereses yanquis o del gran capital. Faltaba más.

Ahora pasará a aprobación del legislativo el dichoso acuerdo modificatorio. Lo aprobarán. En Canadá, también. Ya veremos si en los EUA no tuerce la puerca el rabo porque allá los intereses son inmensos y la grilla es ‘king size’.

Comentario de salida. Parece que ahora ya sabemos a qué vino el pasado jueves 5 de diciembre el fiscal de los EUA, William Barr, quien se reunió en Palacio Nacional con nuestro Presidente y parte del gabinete de seguridad (¡ese que se rió, se me sale!), pero también y por más de una hora, con el fiscal Alejandro Gertz Manero: ayer detuvieron y tienen preso en los EUA a Genaro García Luna, exjefe de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), y exsecretario de Seguridad.

Ya habrá ocasión de revisar un poco los antecedentes de don García, pero así a volapié, recapacitemos en la vergüenza que es para nuestro país que uno que fue  funcionario del más alto nivel en materia de seguridad, sea detenido en los EUA acusado de tres cargos por conspiración de tráfico de cocaína, otro por declaraciones falsas y de haber recibido sobornos del Cartel de Sinaloa.

Todo México sabíamos que don García no andaba derecho. Al menos cuatro denuncias tenía don García. No pasó nada y siguió sin pasar a lo largo de un año de 4T y ahora, otro país se encarga del asunto. Créale a este menda: esto es la versión chancla pata de gallo de El Gatopardo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *