El recorte a los políticos

Rogelio Gómez Hermosillo
Consultor internacional en programas sociales

Hacienda ha anunciado un recorte al presupuesto por 124,300 millones de pesos (mdp) para 2015. El recorte afecta a la sociedad, por ejemplo: hay 15 mil mdp menos para Educación, Salud y Desarrollo Social. Más bien debemos buscar que se recorte el dinero al despilfarro político.
Sugiero tres campos de recorte drástico a los políticos: a) Al menos la mitad del gasto electoral y publicitario; b) eliminar pagos extra a altos funcionarios; y c) reducir el sobrecosto generado por la corrupción y los moches.
El hartazgo ciudadano frente a los escándalos puede enfocar su energía. Podemos proponer otro tipo de recortes. Medidas para evitar moches y corruptelas, pero también acciones para reducir el despilfarro y el agandalle con dinero público, que hoy es legal. Además de quejas y memes en las redes, hay que enfocar bien el objetivo.
Por ejemplo frente a la corrupción, la campaña #3de3 que promueve Transparencia Mexicana merece convertirse en un clamor generalizado. Líderes empresariales, religiosos, comunicadores y toda persona con micrófono (y gracias a las redes sociales somos todos) pueden sumarse para lograr que “voluntariamente” los candidatos hagan públicas tres declaraciones: patrimonial, de impuestos y de intereses. (http://t.co/0x1Ikcrw0c)
El paso siguiente es que la presentación pública de estas tres declaraciones se haga ley. El servicio público no debe seguir siendo fuente de negocios y beneficio personal. Junto con un sistema anticorrupción como propone la Red por la Rendición de Cuentas, estas declaraciones pueden reducir la corrupción.
Estas medidas se complementan con propuestas para enfrentar el abuso que han legalizado los políticos. Considero que hay que retomar la exigencia de #YaBájenle añadiendo nuevas medidas.
La exigencia original de #YaBájenle es la reducción del financiamiento público a los partidos políticos. Es el único gasto que está previsto en la Constitución. La propuesta está redactada. Se trata de cambiar once palabras en el artículo 41, fracción II, inciso a. Hoy dice que el financiamiento público de los partidos se fijará anualmente “multiplicando el número total de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral por el 65% del salario mínimo”. La propuesta es que diga “multiplicando el número total de votos válidos de la elección previa”. Esta exigencia, no sólo reduce el gasto político absurdo, sino que le da un efecto a la abstención y al voto nulo, que hoy no tienen efecto alguno.
El #YaBájenle, versión 2015-2018, debe incluir además la exigencia de eliminar pagos extra que se autoasignan los representantes populares y gobernantes, como los aguinaldos de 120 días o los “bonos de marcha”.
También requiere reducir el gasto en publicidad y comunicación social y regular su contratación, que es compromiso “firmado” del Presidente. Es absurdo que en el recorte de este año, sólo se reduzca 10% al gasto en comunicación social.
Y por supuesto debe eliminar los fondos que se asignan los diputados en los congresos locales, supuestamente para realizar gestiones y programas de beneficio social.
El secretario Videgaray anunció que el presupuesto 2016 no será inercial y tendrá cambios. Podemos tomarle la palabra. La sociedad puede exigir que el dinero que es de todos se use para bien de todos. Con #YaBájenle se pueden generar ahorros, y sobretodo algo mucho más importante: se puede oxigenar nuestra maltrecha democracia y la credibilidad de sus actores institucionales.

@rghermosillo

vía EL UNIVERSAL

 

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