Expertos proponen impuestos para desalentar el uso de automóvil

Desalentar el uso del automóvil con un impuesto o tenencia asociado a las dimensiones del vehículo y sus emisiones contaminantes, es una de las propuestas del Centro Mario Molina para hacer frente al problema de calidad del aire. Plantea que hay ejemplos internacionales de medidas que desincentivan el uso del auto particular, como los altos costos de las unidades y de los estacionamientos públicos.

Señala que la norma emergente que el gobierno federal dará a conocer en los próximos días, no resolverá completamente el problema de la contaminación del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), aunque ayudará a atenuar el problema. Advierte que el sistema que se pretende utilizar en los verificentros, en las computadoras a bordo de cada unidad, es manipulable.

El centro Mario Molina divulgó el documento Las soluciones de fondo para mejorar la calidad del aire del valle de México en el que señala que la verificación vehicular no funciona en la ZMVM, “ya que el sistema está rebasado por prácticas de corrupción inaceptables”. Advierte que más del 10 por ciento de los vehículos con holograma cero rebasan los límites permitidos en más de 20 veces.

El documento incluye, entre las líneas estratégicas para atacar el problema de contaminación, reducir las emisiones del transporte de carga y actualizar la normatividad de verificación vehicular y garantizar su cumplimiento. Asimismo plantea la contención de la mancha urbana para limitar la demanda de movilidad y reducir las emisiones de contaminantes provenientes de la actividad industrial y la distribución de combustibles, así como prevenir y controlar incendios.

Plantea el desarrollo de sistemas de transporte de bajas emisiones a escala metropolitana y precisa que para cubrir el rezago en esta infraestructura se requiere una tasa de expansión durante una década de al menos 40 kilómetros al año.

Expone que el programa que dé a conocer en los próximos días la Comisión Ambiental de la Megalópolis debe contener acciones para reducir emisiones, fortalecer la medición y producción de contaminantes; reglas y procesos robustos para la atención de contingencias y una propuesta para fortalecer las capacidades institucionales y de comunicación. Advierte que no hay soluciones únicas y se deben atacar todas las causas, porque de otra forma el problema puede agravarse.

Por: La Jornada

 

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