Hallan a mineros plagiados en fosa

Guerrero.- Familiares de tres de los cuatro mineros levantados el pasado 5 de marzo en la comunidad de Carrizalillo, del municipio Eduardo Neri (Zumpango), identificaron a sus seres queridos en una fosa clandestina de la comunidad de Mazapa, del mismo municipio.
La noche del 5 de marzo, un grupo levantó a cuatro mineros, en la calle principal de Carrizalillo, cuando regresaban de sus actividades a bordo de un auto compacto.
Dos días después del incidente, una de las víctimas, Juan Carlos Peña Celso, de 23 años, fue liberado con huellas de tortura.
Este sábado, en una fosa clandestina ubicada en la barranca Los Mangos de la comunidad de Mazapa, un kilómetro río abajo de Carrizalillo, fueron hallados los cuerpos de Juan Carlos Peña, de 21 años de edad; Mauricio Galicia Peña, de 23, y José Elí Merino González, de 28, confirmaron sus familiares.
Sin embargo, la Fiscalía General del Estado asegura que hasta no tener las pruebas científicas, a través de exámenes específicos, podrán corroborar si los cuerpos corresponden a los desaparecidos, porque nunca hubo denuncia por esos hechos ni se puede hablar de un secuestro, porque no hubo rescate.
Los deudos exigieron al gobierno federal “justicia” e indemnizaciones porque los tres hombres eran casados y dejaron hijos huérfanos; además, revelaron que ni la minera canadiense Gold Corp ni el gobierno federal brindaron seguridad en la zona.
Unen su dolor
En la casa ubicada en la colonia Nuevo Horizonte en Iguala, se juntaron las tristezas de las tres familias de los mineros asesinados. Aseguraron que tuvieron que huir de Carrizalillo, en cuya zona está uno de los complejos mineros más importantes de oro en América Latina, porque eran presas del narcotráfico; había secuestros, extorsiones y amenazas constantes.
Gabriela Peña, esposa de José Elí, dijo que su esposo la dejó con tres hijos. “Mi esposo ya le había dicho al encargado de la mina que querían seguridad, pero nadie hizo nada, ellos (los directivos de la Gold Corp) sí bajan bien resguardados, pero a los mineros qué, para ellos no hay nada”, reclama.
Explicaron que a través de una llamada anónima les avisaron dónde estaban sepultados sus parientes, por lo que fueron a la comunidad.
Gabriela dijo que temen por lo que pueda pasar y exigió a las autoridades investigaciones serias. Este domingo serán sepultados en Iguala, explicó.
No es la primera vez que ocurren hechos de este tipo en territorios donde operan mineras: el 6 de febrero un comando armado raptó a un grupo de 13 personas en Cocula, donde opera la minera Media Luna, que viajaban en una “combi” del transporte público. Los hechos se le atribuyeron a un narcotraficante de la zona.

vía EL UNIVERSAL

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