Jesús Reyes Heroles

José Antonio Molina Farro

“Pisar la ley para hacer política, es abolir la ley y abolir la política”. J. R. H.

 “La política es noble tarea cotidiana”. “Hagamos más, mucho más política”.

Pocos, muy pocos políticos mexicanos han escapado de la condena y el escarnio, tanto en el desempeño de los cargos públicos como en el juicio postrero de la historia. Muy pocos han sumado a su favor, voces discordantes dentro del espectro político ideológico nacional. Don Jesús Reyes Heroles, una rara simbiosis de intelectual y político, hombre de doctrina, de ideas profundas y también político de acción. Constructor de instituciones, reformador de normas e impulsor determinante del cambio democrático en nuestro país. El ideólogo de México falleció el 19 de marzo de 1985. Su obra escrita, su legado, periódicamente se revaloran y se estudian, por su trascendencia e importancia histórica. Como Secretario de Gobernación promueve una de las grandes reformas electorales que, entre otras cosas, permitió la participación de las minorías partidistas en el Congreso de la Unión. Estas reformas pueden “contribuir a que nuestra sociedad sea cada vez más de consenso y cada vez menos de conflicto”. Político, jurista, historiador y académico.

Todo un estadista, autor de célebres frases y aforismos de extraordinaria vigencia, y que tanto citan los políticos de cualquier signo y que tan frecuentemente ignoran: “En política la forma ´frecuentemente´ es fondo”. Sí, el ideólogo antepuso el adverbio que tantas veces se omite. Hay más, muchas más y de incuestionable actualidad: “Lo que resiste apoya”, pues “se requiere una sana resistencia que nos apoye en el avance político de México”; “La política es demasiado seria para que sus acciones sean determinadas por el temperamento y la emoción”; “La política demanda pasión, pero a la par, mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo”, “Problemas que se soslayan estallan”, “Contradicciones latentes se agudizan; “La teoría sin práctica es estéril, la práctica absoluta, sin teoría, puede llevar a la barbarie”;  “Todos los demagogos invocan una Constitución, pero tienen por símbolo el sable y el despotismo”.

Las tres ´c´. “La política es un arte que expone al político a que sea atacado sanguinariamente y sin consideraciones, y que obliga a sobreponerse a los ataques y a las calumnias, y a saber que la generosidad es la característica de los fuertes”. Por eso el político, en opinión del ideólogo, “debe tener tres ´c´: corazón, cabeza y carácter. ´Corazón´, para entender intereses superiores a los egoístamente individuales; ´cabeza´ para obrar con frialdad, saber eludir muchas asechanzas, saber eludir trampas; y ´carácter´, porque hay gentes con mucha cabeza y mucho corazón, pero que no tienen carácter, y el carácter en política es muy importante: tener carácter para saber que pueden insultarlo a uno, que lo pueden calumniar a uno, y nunca perder la cabeza…” “La auténtica política exige optimismo y confianza, obliga a tener valor para contraer compromisos y valor para cumplirlos”. También  nos invita a hacer auténtica política en todas partes, “porque es tan limpia que ni los políticos sucios logran mancharla: ella es tan grande que ni los políticos pequeños logran empequeñecerla”. “En política nunca o casi nunca la línea recta es la más cercana entre dos puntos, que a veces hay que ir en zig-zag, que a veces hay que ir por recovecos, que a veces hay que ir dando vueltas”. Para don Jesús había que entender y estudiar a Juárez, “quien no cambió las leyes con leyes, porque siendo gran estratega político, sabía que únicamente ´se debía ir hasta donde se podía ir´”. También en Carranza encontró don Jesús a otro lúcido y sereno estratega político, “no quería arriesgar lo que podía en aras de lo que se debía; actuaba como estadista, sabiendo que no hay poder sin leyes, que éstas para gobernar, tienen tanta fuerza como la fuerza misma”.

“¡Cuidémonos de los políticos “transformistas” del mimetismo político, de las metamorfosis conforme soplan los vientos, no importa bajo que signo ideológico se den las acrobacias! Preferible es un adversario sincero que un partidario acomodaticio. ¡Cuidémonos de aquellos hombres que a los distintos grupos les ofrecen seguir diversos y contrapuestos programas, diversas y antitéticas ideas!”

En Tuxtla Gutiérrez, en el acto de toma de protesta del Comité Directivo Estatal del PRI, el 12 de abril de 1975, “Luchamos también contra el amiguismo, el nepotismo, el cuatismo, contra los trepadores y arribistas que practican la política no por vocación sino con afán de negocio. Los problemas nunca se resuelven negándolos, sino reconociéndolos, examinándolos y encarándolos”… “Chiapas es lugar para reafirmar nuestra fe en el federalismo mexicano… Chiapas es entraña de México porque somos un régimen federal, con autogobierno de las distintas colectividades. Nuestra obligación es preocuparnos de este todo, de esta constelación que está en la entraña de México, con sus desigualdades, con sus deformaciones, con sus deficiencias, para enderezar lo que está torcido… Desarrollo, democracia y cambio social deben marchar paralelamente. Para lograrlo, es preciso que no nos ocupemos exclusivamente de los problemas internos, sino que seamos sujetos activos en la política internacional, que no la suframos, sino que contribuyamos a diseñarla, sin perder el sentido de las proporciones”. Esta es la vigencia de un político que supo llevar las ideas a la práctica y abstraer ésta en ideas.

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