La Feria: Apesta a miedo

Sr. López

Ignora el del teclado si sus papás de usted, para no dar un permiso, seguían el infame método de los López: -Lo que diga tu mamá (papá) –contestaba el (o ella). Y allá iba este cándido menda, para recibir idéntica respuesta a la ya emitida por la contraparte consultada en primera instancia: -Lo que diga tu papá (mamá) –y así traían al solicitante, texto servidor de usted, yendo y viniendo, con la pueril esperanza de que alguno (a), dijera que sí. Había una excepción: cuando estaban peleados, la respuesta era diferente: -¿Qué te dijo tu mamá (papá)? –Que lo que tú digas –Pues dile que te di permiso y se aguanta… -ellos reiniciaban hostilidades, pero uno ya tenía su permiso.

Ahora resulta que le dio un soponcio a los legisladores del PRI y del PAN, por la invitación a Nicolás Maduro, dictador de Venezuela, a la toma de protesta de AMLO como Presidente de la república… de veras, mala memoria o cinismo selectivo: ¿y cuando vino Fidel Castro a la toma de posesión de don Chente Fox?… ¿qué?… ¿los panistas del 2000 no sabían que don Castro era lo que fue?… aunque le caiga bien a este menda, el señor del puro no fue nunca un modelito de tolerancia ni democracia, la verdad, aunque ya descanse en paz (supone uno)… ¿y los priistas ya olvidaron la visita en octubre de 1963, del dictador de tomo y lomo de la entonces Yugoslavia, el mariscal Josip Broz “Tito”, al que le calculan entre 585 mil y 2 millones 130 mil yugoslavos asesinados entre 1944 y 1977?… ¿no se acuerdan?

Maduro es un personaje impresentable (tipo ridículo que si no fuera tan bárbaro, sería cómico), pero cada quien invita a su fiesta a quien le pega la gana… ¿no les gusta?… pues no vayan. Muy libres.

Otra cosa de humorismo involuntario y muy interesante, fueron las quejas del PRI y del PAN, antier, en la Cámara de Senadores, porque Morena les pasó por encima la aplanadora de su mayoría, a la hora de modificar el artículo 13 de la Ley del Servicio de Administración Tributaria (SAT), para quitar el requisito de que para ser Jefe del SAT se deben haber “desempeñado cargos de alto nivel decisorio”, lo que en buen castilla era cerrar la puerta a cualquiera que no proviniera del propio gobierno, concretamente de Hacienda o el propio SAT. Pues, no.

Lo de la “aplanadora”, guste o no guste, es el funcionamiento de esa cosa que llaman democracia: la mayoría manda. Al PRI le echaron en cara durante decenios, hacer lo mismo y no le alteraba el pulso usar su mayoría, legalito. No se entiende con qué cara se quejan de lo que fue su mero mole tantos años. Así son las reglas del juego. Ni modo.

Otra cosa que ya no es de humorismo, fue lo dicho por los panistas Víctor Fuentes y Minerva Hernández, quienes en pocas palabras la calificaron de modificación “a modo”, en favor de Rosalinda López Hernández. Y menos que varias voces opositoras, blandieran contra esa señora los gravísimos delitos de portación de marido y hermano gobernadores. Pos estos… ¿de cuándo acá eso es demérito? Si la envidia fuera tiña…

No suele este tecladista meterse en este tipo de cosas, pero lo que no se vale, no se vale. Si la señora va a ser o no, la Jefa del SAT, es poco elegante (es una peladez), argumentar que no califica al cargo por llevar como una mancha que no todos podemos llevar (¡qué diera uno!), tener cónyuge y hermano gobernadores. Y si fuera nombrada al cargo, resulta que sí le sabe, mire nomás:

La señora es contadora pública por la universidad autónoma de su estado, Tabasco, con maestría en Auditoría Económica, Financiera y Contable, por la autónoma de Madrid (no viene de una bonetería ni de lavar una ropita, es su profesión). Aparte, la  candidateada por la propia oposición como próxima Jefa del SAT, de 1992 a 1993 fue miembro de la Comisión Fiscal de la Coparmex (Confederación Patronal de la República Mexicana); del 2000 al 2003, como diputada federal, secretaria de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Vocal del Comité del Centro de Estudios de Finanzas Públicas y Vocal en la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (la poderosísima Comisión, pesadilla de malandros y traviesos); de 2003 a 2006, como diputada local en Tabasco, presidenta de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, y vocal de la Primera Comisión Inspectora de Hacienda; de 2006 a 2012, como senadora de la república, fue integrante entre otras, de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, donde tuvo conocimiento directo del proceso de diseño de la Política de Ingresos actual.

No estudió Contabilidad y se dedicó muy dignamente a las labores del hogar, se ha dedicado a los temas hacendarios, fiscales y de ingresos, muchos años: 26. Si llega al SAT no se va a poner a tejer, mientras sus subordinados le hacen la chamba.

Para darle un toque de sabor al caldo: la señora tiene fama bien ganada de sostener una postura muy firme contra la enorme evasión fiscal tan de moda en México, mediante facturas de juguete de esas “¡para la broma para la suegra!” (“outsorceros” tramposos, ¡cuidado!, que también le sabe a eso y no solo, sino que en el Congreso de la Unión ha recibido y resistido las visitas de cabildeo y gestión, de representantes de conspicuos saqueadores fiscales del erario, lobos de traje y corbata); y para acabar de preocupar a algunos que el del teclado se sabe, la señora conoce el pestífero tema de la corrupción en el mismo SAT y en Aduanas.

Ya se verá si es o no, hasta el momento que sepa este López, AMLO no ha dicho nada sobre el SAT, excepto que “vienen grandes cambios” (el 5 se septiembre pasado, en Nuevo León, ante 1,900 empresarios de la Cámara de la Industria de la Transformación). Ojalá, porque la calidad profesional de los cuadros de ese órgano no está a discusión, pero sí algunas de sus decisiones, en especial las condonaciones de créditos fiscales a gargantones y la retención de información solicitada por la PGR sobre casos muy sonados de exgobernadores tentones.

Que se opongan al posible nombramiento de esta señora, apesta a miedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *