La transformación sindical impostergable

RICARDO AGUILAR GORDILLO

El pasado día 6 de enero, el Presidente de, México señaló en su conferencia mañanera, la necesidad de que la dirigencia nacional del Sindicato Petrolero se renueve con base en los mecanismos que prevé la Ley, misma que fue reformada el pasado 1º de Mayo.

Coincidimos plenamente con la postura del Presidente de México, pues al igual que en el Sindicato Petrolero, en el SNTE tenemos una dirigencia espuria y mecanismos de representatividad amañados, que en poco o nada coinciden con el espíritu de la Ley reformada.

Señalo lo anterior fundamentado en lo siguiente:

  • En Febrero 2018, el SNTE llevó a cabo su VII Congreso Nacional Extraordinario en donde se discutieron diversos temas; sin embargo, el punto más relevante fue la elección del Comité Nacional para el periodo 2018-2024. Nunca se discutió una reforma estatutaria.
  • En Noviembre de ese mismo año Juan Díaz renuncia al cargo de Presidente Nacional del SNTE; licencia que es aprobada y al mismo tiempo se designa como interino a Alfonso Cepeda Salas. En esa sesión, tampoco se discutió una reforma estatutaria.
  • En Marzo de 2019, el SNTE publica una “Reforma Estatutaria” supuestamente basada en el VII Congreso Nacional Extraordinario ya mencionado, en donde se transforman algunos requisitos para poder ser electo como dirigente sindical Seccional y Nacional; se elimina la Presidencia Nacional del SNTE; se condiciona la pertenencia y permanencia de maestros jubilados en el Sindicato, y se abrogan los estatutos previos que sustentaban la “legalidad” de la actual dirigencia nacional. En suma, se publica una reforma estatutaria sin sustento alguno.
  • En Mayo de 2019 se reforma la Constitución Política en su Artículo 123, así como las leyes laborales que lo regulan. Derivado de ello, la Ley se contrapone con los mecanismos establecidos en el “Estatuto Reformado” del SNTE.

Por lo anterior, lo que procede en función de lo también señalado por el Presidente de México, es la transformación de los estatutos de nuestro Sindicato para alinearlos con el espíritu reformador de la Ley, e inmediatamente renovar la dirigencia nacional.

El reto en los hechos es que el 31 de este mes, vence el acuerdo relativo a los ajustes de percepciones escalafonarias y que sustenta los esquemas de ingresos del magisterio nacional y de otros trabajadores de la educación; lo que implica que a partir del próximo 1º de febrero deberá dar inicio la negociación de estos aspectos para 2020.

Con estos antecedentes, resultaría deseable que la Secretaria de Educación Pública solo aceptara en la negociación de las condiciones contractuales 2020, a una representación sindical legítima, producto de una elección democrática como lo plantea la Ley vigente.

Como se ha dicho reiteradamente, el 2020 debe ser un año crucial para la transformación de México, en donde la renovación de los sindicatos por la vía democrática es urgente; y en donde el voto secreto, universal y directo, debe ser el nuevo paradigma de representatividad laboral.

¡Los trabajadores tenemos la palabra!

(Quien escribe es Coordinador de la Región Sur Sureste MxM)

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