¡Lástima Margarito!: La Feria

SR. LÓPEZ

León le dijimos siempre al primo Pantaleón (por lo que no es necesario explicar). León era gordito y fofo, con una notoria tendencia a la pereza. Sus papás lo consentían de un hilo y desde chiquito se hizo caprichudo. Una joya. Tenía la misma edad que este menda y cuando el del teclado iba en Quinto de Primaria, él apenas iba en Tercero; al terminar la Secundaria su texto servidor, él iba en Quinto. Y así. Su mamá, tía Elena, lo justificaba diciendo que los maestros lo ‘traían de encargo’. Bueno. Metieron a León a los ‘Boy Scouts’, pero se los regresaron de la primera excursión, según tía Elena, porque le cayó mal al Jefe Scout. No hizo carrera ni nada. Tuvo algunos empleos y lo corrieron de cada uno, según él porque ‘le echaban chisme’; acabó haciendo mandados con su papá que era Contador. Ya cuarentón retembló la tierra con la noticia de que se iba a casar… y se casó. En plena boda, el primo Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, susurró a este López: -Pobre mujer, no sabe que su león no ruge –antes del año se acabó su matrimonio porque, dijo tía Elena, la señora ‘era rara’ y él no podía confiar en ella. Rigurosamente cierto.

Nadie medianamente informado puede sorprenderse por la rijosidad del Presidente de la república, contra el INE en general y su Consejero Presidente en particular. No es un asunto personal, no, cualquier órgano autónomo y quien sea que no se sujete a la sacratísima voluntad presidencial, pasa de inmediato a la lista de potenciales traidores a la patria, enemigos de la democracia (versión 4.T.palacionacional.mx), cómplices de los conservadores y corruptos insaciables que quieren descarrilar la Cuarta Transformación (se solicita información).

El plan original en 2019, era reformar la Constitución (Artículo 41, capítulo V, apartado A, párrafo quinto), para que el cargo de Consejero Presidente tuviera una duración de tres años -no los nueve que le corresponden-, sacar a Lorenzo Córdova que fue nombrado el 3 de abril de 2014, y con su mayoría calificada en la Cámara de Diputados nombrar al sustituto. La iniciativa de reforma la elaboró y presentó el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, en noviembre de 2019.

No fructificó el plan, en el Senado el Presidente no tiene ni tendrá por el resto del sexenio los dos tercios de votos necesarios para hacer charamuscas con la Constitución. Yeidckol Polevnsky, entonces a cargo de Morena, dijo que esa iniciativa no era del partido tratando de disimular de parte del Presidente, la metida de pata del Presidente. A todo dar.

Las candidaturas de Félix Salgado y Raúl Morón a gobernadores de Guerrero y Michoacán, no son asunto de vida o muerte para el huésped de Palacio. La verdad, la verdad, le importan un pito cada uno y juntos, pero su caso le cayó como anillo al dedo para tres cosas: para hablar de él mismo y refrendar su calidad de prócer viviente de la patria; para apoyar la campaña de su partido; y para denostar al INE tratando de abollar su credibilidad de cara a los próximos comicios del 6 de  junio. Si le va mal y no arrasa, al menos en las diputaciones federales, podrá clamar que le hicieron fraude. Así de simple, así de burdo.

Aunque le parezca una audacia del tecladista rayana en la calumnia, el Presidente se podría llegar a atrever a plantar algunos miles de sus servidores-solovinos en avenida Reforma, Insurgentes, el Zócalo, enfrente del INE, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y en Garibaldi, para dislocar la capital del país, doblar al TEPJF y ganar curules sea como sea. ¡Sí se puede!

Está preocupado y se le nota, sus declaraciones son cada vez menos cuidadosas (o más descaradas, usted decida), por eso antier dijo que una vez pase la elección de junio próximo enviará reformas para reducir el presupuesto al Poder Legislativo, al Poder Judicial y para perfeccionar los organismos electorales, “renovando” el Consejo General del INE (echar a todos los consejeros que tienen contractura muscular en la espalda y nomás no se doblan, incluido el respondón Lorenzo Córdova); por eso ayer dijo que en lo de Salgado y Morón, el INE “atentó contra la democracia pues el pueblo debía decidir”; y aclaró que eso de renovar el Consejo del INE “(…) está en análisis, si conviene a la democracia, lo que dije ayer, se hace, todo lo que sea bueno para el pueblo, y todo lo que sea bueno para acabar con la corrupción, para dignificar al gobierno, para que haya democracia y justicia”.

Y tan preocupado está que en su madrugadora de antier, 13 de abril, anticipó: “Hay que aclarar que al presidente del INE y creo que uno o dos consejeros más, ya se les vence su periodo, no sé si este o el año próximo, entonces para que no se piense que se está en contra del (consejero) Presidente, ya él va a terminar, está por concluir su periodo”.

Se le queman las habas por no tener enfrente a Lorenzo Córdova -tocayo de otro torero inmenso, Lorenzo Garza-, quien termina su periodo hasta el 3 de abril de 2023, no en este año ni en el próximo… y nadie de los cercanos del señor todo palacio, se apiada de él y le pasa una tarjetita para que no haga el ridículo. Ese es el precio que pagan los que exigen lealtad ciega (y sorda en este caso), sus subordinados con tal de no aguantarles la boquita, los dejan en caída libre, total ¿no es infalible?

Pero quedamos advertidos: pasando las elecciones habrá turbulencia política, el Presidente quiere quitar presupuesto al Poder Legislativo y al Judicial, cosa que podrá hacer como le venga en gana si mantiene la mayoría simple de diputados (50% más uno); nada más que los legisladores no son peritas en dulce y si los aprieta, van a chillar y en una de esas no le aprueban que les rompa la jeta; y los jueces son muy capaces de concederse amparos. No es de enchílame otra.

Y lo de ‘perfeccionar’ al INE está difícil en grado de imposible: necesita reformar la Constitución y desde ahora y hasta el 2024, no tiene suficientes votos en el Senado. ¡Lástima Margarito!

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