Maestro de la mentira: La Feria

SR. LÓPEZ

En el Centro de Readaptación Familiar en que estuvo recluido toda su infancia este menda (otros niños le decían ‘casa’), la subcomandante Yolanda (otros niños a las suyas  les decían ‘mamá’), aplicaba con rigor los muchos e ingeniosos artículos que componían el ‘Reglamento Interno de Conducta y Buen Comportamiento’, vigente a perpetuidad, en cuya introducción se advertía con claridad que decirle mentiras, ameritaba sanjuaniza especial (chancla, palo de escoba, lo que tuviera más a la mano… y una larguísima semana encerrado en su cuarto). Una vez en que por enésima ocasión, este López -por mentiroso-, estaba debidamente sanjuaneado y encerrado, el impresentable primo Pepe (que sin explicación conocida le caía muy bien a la Jefa de Doma), tramitó y obtuvo la suspensión definitiva de la sentencia y luego, en privado, con la amplia experiencia que tenía en mentir -era siete años mayor que el reo-, lo aconsejó con tono cariñoso: -El chiste de las mentiras es que no te las puedan probar; tú ya no mientas, hasta que se te quite lo zonzo –y… bueno, sí se quita.

En ameno desayuno, el viernes pasado, José, querido amigo, comentó que la secretariade Bienestar, María Luisa Albores, había declarado que el programa ‘Sembrando Vida’ solo había alcanzado el 13.9% de la meta para 2019… y este impenitente relapso, aspirante a fifí (se necesita más dinero en el bolsillo para ser un auténtico fifí), se puso a rascarle al trepidante asunto, que el año pasado nos costó a todos los risueños tenochcas poquito más de 14 mil millones pesos. Mire usted:

Nuestro Presidente, en uno de los videos promocionales de su Primer Informe de Gobierno (https://youtu.be/R4ZCvX586fA), dice:

“Vamos a rescatar al campo del abandono en el que se encuentra, el mexicano va poder trabajar donde nació, donde están sus familiares, sus costumbres, sus tradiciones, sus culturas. No es para presumir, pero soy un hombre de palabra, dijimos que íbamos a sembrar un millón de hectáreas de árboles maderables y frutales, llevamos 500 mil hectáreas y se le está dando trabajo a 230 mil campesinos, estamos sembrando vida. Los compromisos se cumplen”.

‘Tá bueno: 500 mil hectáreas, dijo. Hombre de palabra.

Por escrito, en el informe de gobierno que entregó al Congreso (https://www.gob.mx/presidencia), sobre ‘Sembrando Vida’, dice:

“De enero a junio de 2019, el programa logró los siguientes resultados: Atendió a 230 mil sembradoras y sembradores, en beneficio de 920 mil habitantes (…)”; página 131, segundo y tercer párrafos, columna derecha.

No se me distraiga: 230 mil personas sembrando, 230 mil.

“Se tiene planeado para 2019 la producción de 552,541,410 plantas, de estas, 20,338,884 serán producidas por los gobiernos de Chiapas, Tabasco y Veracruz, a través de convenios de colaboración, 150,802,295 se generarán por 50 viveros comerciales, 100,042,349 por la SEDENA y 281,357,882 más de 50% de la meta, por 5,714 viveros comunitarios”. (Véalo en lapágina 132, sexto párrafo, columna izquierda: 552 millones y pico de plantitas, de ese total, arribita de 100 millones producidas por nuestro ejército… ¡juega el pollo!).

Ya este viernes pasado, en conferencia de prensa, doña Albores informó que sí, que la meta era sembrar 575 millones de plantas -más de las que dice el Informe presidencial- y sólo se pudo contar con 80 millones de plantas, es decir, que se consiguió nada más el 13.9% del objetivo, porque nuestras fuerzas armadas solo pudieron proporcionar 37 millones… y se le olvidó explicar qué pasó con los poco menos de 400 millones que les iban a entregar otros viveros, detallados en el Informe presidencial.

Y fueron 500 mil hectáreas lo que informó el Presidente, si sembraron 80 millones de plantas, son 160 plantas por hectárea. Sobra tierra o faltan plantas. Mejor ni fijarse.

Luego aclaró doña Albores que del total de 80 millones que sembraron, solo la mitad son ‘viables’, o sea: no se cumplió con el 13.9% sino con la mitad: 40 millones en lugar de más de 575 millones de arbolitos con algo más de 14 mil millones de costo: nos salió a 350 pesos cada planta (en Matsumoto hay más baratas).

Ahora bien: si conforme al Informe presidencial, fueron 230 mil ‘sembradoras y sembradores’, y el programa ronda los 14 mil millones de pesos, cada sembrador y sembradora, costó 5,072 pesos mensuales, que parece poco hasta caer en cuenta que sembraron una plantita por día, trabajando algunos sábados (347 retoños cada uno en todo el año)… no es mal sueldo, más bien, parece un tiradero de dinero, parece.

La señora secretaria aclaró que para este año 2020, ya superada la ‘curva de aprendizaje’, esperan sembrar 1,100 millones de plantas, para lo cual dispone de 28 mil 500 millones de pesos, poco más del doble de presupuesto que el año pasado… y además (redoble de tambores), para eso ‘se está construyendo el vivero más grande de América Latina en Tapachula, Chiapas’.

Y en efecto, la construcción del vivero gigante ese, la inauguró nuestro Presidente el 20 de junio del año pasado, anunciando un costo de 188 millones de pesos. A todo dar. El 5 de diciembre de ese año de ‘curva de aprendizaje’, la autoridad informó que ya llevan un avance del 50% en su realización, lo que resulta casi milagroso, pues en total trabajan en su construcción 85 jóvenes mexicanos y 50 personas migrantes. Lástima que también se nos hizo saber que los retoñitos están destinados para México, Guatemala, Honduras y El Salvador y que nada más serán 40 millones lo que produzcan… dentro de dos o tres años (datos tomados de Eduardo Torres, Diario del Sur y Juan Manuel Blanco, Ultimátum; da uno crédito, que se note).

El caso es que parece urgente una de dos cosas: informar la verdad a la doña Albores, secretaria de Bienestar, para evitar la hemorragia de 28,500 millones de pesos (no va a tener arbolitos sino hasta dentro de dos o tres años), o si ya lo sabe, mandarla a ella y a nuestro Presidente con el primo Pepe, a recibir clases del maestro de la mentira.

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