Pemex está peor con la reforma

La última calificación que la empresa Moody’s dio a conocer sobre México, habla de cómo al país se le relaciona indisolublemente con Petróleos Mexicanos (Pemex), de tal manera que mientras que la Empresa Productiva del Estado sufrió una baja de Baa1 a Baa3, la perspectiva de calificación de México de A3, pasó de estable a negativa, esto porque los riesgos financieros que enfrenta respecto a sus pasivos son lo suficientemente significativos para impactar en la calificación a la baja del país como emisor de bonos:
A partir de la aprobación de la reforma energética, la deuda total de Pemex se ha incrementado de manera desmedida: para 2014 representó el 259% de sus propios ingresos, y para 2015 el 348%, que significó una deuda para el cierre de 2015 de alrededor de un billón 485 mil millones de pesos.
Bajo el actual contexto de bajos precios del petróleo y una caída en la plataforma de producción, para el ejercicio fiscal 2016 se estiman menores flujos de ingresos y, por tanto, se incrementan aún más las necesidades de requerir un mayor financiamiento a tasas de interés cada vez altas, más costosas para que Pemex pueda continuar con sus actividades y cumplir con sus obligaciones, incluso para el pago de deuda.
El gobierno federal protegió sus ingresos petroleros para 2016 contra reducciones en el precio del crudo al 100% a través de una cobertura financiera y una subcuenta en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. Quedando expuestos los ingresos de Pemex, la Secretaría de Hacienda decidió realizar el ajuste al gasto en detrimento de la Empresa Productiva del Estado por 100 mil millones de pesos, reduciendo aún más su disponibilidad de recursos.
Sin embargo, frente a un escenario de alta deuda y menos ingresos para hacerle frente, no debe olvidarse que es inminente que Pemex no sólo se provea de recursos para el pago de sus pasivos, sino para invertir en el flujo de sus ingresos futuros.
Las reservas de hidrocarburos de Pemex muestran claramente una caída después de la aprobación de la reforma energética: luego de las asignaciones de la Ronda Cero, de 2014 a 2015, pierde más de 10 mil millones de barriles de petróleo crudo en sus reservas.
Es decir, de contar con aproximadamente 42.2 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente como reservas de hidrocarburos en 2014, se reduce un total aproximado de 31.3 mil millones de barriles de crudo equivalente.
Con las tasas de restitución para 2015, que oscilan entre el 67 y 65%, se podría aseverar que a Pemex se le ha condenado a no actuar como empresa con visión de largo plazo, poniendo en riesgo su viabilidad a futuro, representando cerca de la mitad de las reservas con las que contaba en 2014. Por ello es urgente revertir la caída de tasas de restitución.
De 2009 a 2014, los impuestos y derechos de Pemex representaron el 118% del rendimiento de operación y 129% del rendimiento antes de impuestos y derechos. Durante el 2015 los impuestos y derechos fueron alrededor de 393 mil millones de pesos; por primera vez el rendimiento antes de impuestos fue negativo y el rendimiento neto se desplomó en una cifra sin precedente: 521 mil millones de pesos en pérdidas.
Es decir, Pemex tenía condiciones menos lesivas antes de la reforma energética. Si no se modifica la tendencia, la Empresa Productiva del Estado irá en poco tiempo a la quiebra total y arrastrará al país en su caída, como ahora lo vemos con su calificación internacional.

Por Jesús Zambrano Grijalva
(Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados)
EL UNIVERSAL

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