Predecir temblores, aún imposible pese a los avances tecnológicos

Con toda la tecnología de la que hoy se dispone, hasta el momento no es posible predecir un sismo en cuanto a anticipar su magnitud, tiempo de ocurrencia y lugar exacto de localización, afirmó Luis Quintanar Robles, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica.

“Lo que sí podemos decir, por ejemplo, es que mañana temblará en la zona de Guerrero; pero dar más especificaciones no lo puede hacer nadie, porque hasta ahora en ninguna parte de México ni del mundo existe la predicción sísmica”, sostuvo en conferencia de medios.

A su vez, Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN), aclaró que en la instancia a su cargo se dedican a la detección y no al alertamiento temprano; en ese sentido, los mecanismos con los que cuentan los tienen calibrados para que automáticamente informen de sismos con magnitudes mayores de cuatro, aunque los analistas disponen de herramientas para determinar los de debajo de dos o de 1.5, cuando ocurren muy cercanos a una de las 109 estaciones en funcionamiento.

En México hay un promedio de 38 temblores por día. “Ha aumentado no porque haya cambiado ese patrón sino porque hemos instalado año con año más estaciones y al hacerlo tenemos mejor capacidad de detección”.

Aunque, abundó, si se llega a tener un evento conocido como enjambre sísmico, es decir, muchos movimientos en muy poco tiempo, esta cifra se disparará.

Aseguró que, en términos de monitoreo, el SSN está preparado para detectar un sismo grande en cualquier punto del territorio nacional, pues “hemos trabajado en tener dobles proveedores de información para mantener la cobertura todo el tiempo. También respaldamos los sistemas para asegurar que no va a fallar nada”.

Avances

Al respecto, Jesús Antonio Pérez Santana, integrante del área de Sistemas y Telecomunicaciones, aseguró que las nuevas instalaciones del SSN han implicado avances en cuanto a las capacidades del servicio, tanto internas como externas.

Hacia afuera, detalló, “tenemos doble redundancia de Internet, lo que nos permite una salida alterna que nos posibilitará mantenernos siempre en operación”. Asimismo, hay una planta de energía eléctrica de emergencia con características antisísmicas que ayuda a continuar con el trabajo aun en caso de que un temblor mayor los dejara sin el suministro de electricidad tradicional.

También, remarcó, los sistemas de redes mejoraron sustantivamente su capacidad. “Hay nuevos sistemas de WiFi y la infraestructura del video wall también es importante para ofrecer a los alumnos una manera más cómoda de entender cómo se realiza este monitoreo en el país”.

Se debe estar preparado para un temblor, y la mejor forma de hacerlo es siguiendo las indicaciones de las autoridades de Protección Civil. Desde 1985 se ha aprendido mucho tecnológica y socialmente.

“Se generó el Sistema Nacional de Protección Civil, hay coordinación entre las distintas entidades que pueden estar involucradas en caso de un sismo; el SSN es diferente porque en esos años no contaba con el respaldo tecnológico que hoy tiene”, concluyó.

por Gaceta UNAM Digital

El SSN

El Servicio Sismológico Nacional fue fundado hace 106 años, el 5 de septiembre de 1910. A partir de 1929 está a cargo de la UNAM y desde 1948 el Instituto de Geofísica es el responsable de la operación y mantenimiento del mismo.

Su misión es contar con datos de calidad para poder informar a las autoridades y a la sociedad de cualquier sismo que ocurra en el país, además de generar información útil para investigaciones en este ámbito aquí y en el mundo.

Para ello, cuenta con 109 estaciones remotas en todo el territorio nacional y comparte información con otras entidades del país para mejorar la detección de sismos en México.

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