¡Qué tiempos!: La Feria

SR. LÓPEZ

Contaba la abuela Elena que allá en Autlán, a mediados del siglo XIX, en vida de su abuelo, después de muchos muertos entre dos familias por un pleito de tierras, del que ya nadie recordaba cuándo empezó ni qué lado tenía razón; agravándose la cosa por momentos, el que hacía de Alcalde pidió ayuda al que hacía de Gobernador. Semanas después llegó de Guadalajara un Letrado, acompañado por mucha gente armada unos de uniforme y otros nomás armados, todos en buenas cabalgaduras. El señor Letrado mandó juntar a las dos familias completas en la plaza del pueblo, y ordenó separar hombres de mujeres, de la edad que fueran. Contados que fueron los varones, había 64 del lado de los López Martínez; y 72 del lado de los López Valdés. Sin más trámite, el señor Letrado ordenó llevar a los 64 masculinos López Martínez al camposanto y ahí quedaron, muertos a tiros hasta los que corrían más rápido. Informado que fue el señor Letrado sobre el definitivo estado fiambre de todos los López Martínez, de viva voz y a reserva de confeccionar después los papeles que hicieran falta, otorgó la propiedad de todas las tierras, las propias y en disputa, a los López Valdés. Dispuesto lo cual, el señor Letrado, también a voces, dijo a las mujeres de los difuntos López Martínez, ahí presentes, que las viudas (recientes y de antaño), hicieran una fila con las niñas y que las casaderas, formaran otra fila. La cabeza de los López Valdés (el más viejo), un tal Constantino, hizo solemne compromiso de que su familia vería que nada faltara a esas viudas y niñas y por instrucción del señor Letrado, otorgó ahí, a ojo, a cada una de las casaderas, un marido López Valdés, procediendo el tembloroso señor cura párroco a la inmediata boda colectiva, sin amonestaciones ni formalidades. Sonriendo la abuela contaba que algunas de las viudas jóvenes por su cuenta jalaron a algún López Valdés y también salieron casadas de la plaza. El señor Letrado al retirarse dijo al Alcalde: -Manda sus saludos el señor Gobernador y que ya sabe, cuando se le ofrezca… -remataba la historia la abuela, diciendo “eran otros tiempos”. Pues sí.

Lunes 17 de junio de 2019; Gómez Palacio, Durango; mitin de 3 mil personas que acudieron a recibir apoyos de nuestro Presidente (en la región se construye desde hace cinco años un Metrobús interestatal que modernizaría el transporte en La Laguna y conectaría municipios de Coahuila y Durango, para beneficio de un millón 369 mil 939 habitantes de los municipios de Gómez Palacio y Lerdo en Durango; y de Coahuila, Matamoros y Torreón).

A nuestro Presidente le tomó 31 segundos decidir la cancelación del proyecto, mediante una votación a mano alzada:

Se dirige nuestro Presidente a los 3 mil presentes (a los 33 minutos y 29 segundos de iniciado el mitin):

-“A ver, nada más para medirle el agua a los camotes (frase de Rousseau; ‘El contrato social’; traducción libre).

-A ver, a ver, a ver, a ver. Nomás que respiren profundo, con calma.

-A ver, que levanten la mano los que consideren que no hace falta lo del Metrobús.

(Gente levanta la mano)

-iBájenla! Que levanten la mano los que consideren que sí es necesario el Metrobús. (Gente levanta la mano).

-iYa! No hubo Metrobús”.

(34 minutos cero segundos de iniciado el mitin; tiempo exacto en celebrar tan emotivo acto democrático: 31 segundos).

Ya será otra cosa la opinión del millón 366 mil 939 ausentes (restando los 3 mil que no estaban ahí). El presupuesto autorizado por los ayuntamientos, congresos estatales y el federal, los acuerdos y contratos: todo al carambas: ‘Vox AMLO, vox populi’ (o como sea).

Las autoridades de Coahuila y Durango, ahí presentes, esperaban el anuncio de  que serían liberados los fondos federales para el proyecto pero el Presidente consideró oportuno ‘medir el agua a los camotes’.

Jorge Zermeño, Alcalde panista de Torreón, expresó su desacuerdo con el fulminante método democrático que canceló la obra: “’Había un movimiento orquestado, manipulado, con gritos y pancartas para oponerse a la obra del Metrobús en La Laguna de Durango. Hay decisiones que deben tomarse con seriedad, con estudios técnicos y consultando a los ciudadanos, a los verdaderamente -sic- usuarios y consultando a los expertos”. Por su lado el gobernador de Coahuila (priista), Miguel Riquelme, expresó su acuerdo con lo dicho por el Alcalde de Torreón y agregó con esa fe que mueve montañas: “Espero que el Presidente reconsidere”… de veras, hay gente que peca por exceso de virtud de la esperanza.

En opinión de Leticia Herrera, Alcaldesa priista de Gómez Palacio, la ‘consulta’ fue preparada: “Todos quienes vivimos en la Comarca Lagunera vemos, sabemos, conocemos a nuestra gente. Estas personas (las 3 mil que estaban en el mitin) no eran de aquí”.

Nunca faltan los amargosos a los que enoja la libre expresión popular. Qué feo.

¿Quiénes se oponían y oponen a esa obra?… bueno, dicen las malas lenguas que un grupo amafiado de concesionarios de transporte público conurbado que es una birria… y una mina de oro.

Ahora sigue desmontar el INE (antes IFE). Van bien. La idea es de algunos diputados de Morena del Congreso de la Unión. Consiste en despedir a los vocales del INE, eliminar al Consejo General del INE, reactivándolo cada tres años con los que se apunten, sepan o no del tema, total es una chamba temporal y solo cada tres años; y desaparecer los  Organismos Públicos Locales (OPL) que organizan las elecciones en cada estado. Es un acto de coherencia política, no nos hagamos. Y la credencial del INE nos la puede emitir Gobernación, como antes de 1990.

¡Padrísimo!… si ya se deciden las cosas a mano alzada o con encuestas caseritas, sin ningún valor ni fundamento legal, ¿cómo para qué nos seguimos haciendo tarugos?… propone este su texto servidor algo aún más económico, los mexicanisimos volados: Águila, se hace el proyecto; Sol, no se ejecuta… o mejor y hasta nos ahorramos la moneda: lo que el señor diga, total, es cosa nomás de regresar el calendario a 1929… ¡ah, qué tiempos!

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