Recorte del gasto reducirá 62 mil millones al presupuesto de Pemex

México, D.F.- El gobierno federal reconoció este viernes la necesidad de recurrir a un recorte en el gasto público de este año. Será por un monto de 124 mil millones de pesos, equivalente a 0.7 por ciento del producto interno bruto (PIB). La medida fue presentada como de carácter “preventivo” y en reconocimiento a un cambio en el entorno financiero internacional y a la caída en los precios del petróleo.

El ajuste fue decidido por la administración del presidente Enrique Peña Nieto después de semanas de discursos por parte de los funcionarios de la Secretaría de Hacienda en el sentido de que unas coberturas financieras contratadas el año pasado para garantizar los ingresos petroleros hacían innecesario ajustar el presupuesto de la Federación. Uno de los primeras consecuencias del ajuste es la posposición indefinida del tren rápido de la ciudad de México a Querétaro.

La medida anunciada por Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, significará la reducción de 62 mil millones de pesos en el presupuesto de Petróleos Mexicanos (Pemex); de 10 mil millones de pesos en el de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); y de 52 mil millones de pesos en el gasto de las secretarías de Estado y dependendencias del gobierno federal, informó el funcionario.

Los ingresos públicos, aseguró Videgaray en una conferencia de prensa en el Palacio Nacional, “están protegidos ante una disminución el precio del petróleo por las coberturas” financieras contratadas el año pasado. Sin embargo, apuntó, un cambio en las condiciones financieras internacionales, menor perspectiva de crecimiento de la economía mundial y la previsión de que los precios del crudo se mantendrán bajos, incluso por varios años, llevaron al gobierno a tomar la decisión de hacer “desde ahora un ajuste de forma preventiva y responsable” del gasto ya aprobado por el Congreso para este 2015. La medida, añadió, “tiene un enfoque estructural y multianual para enfrentar desde una posición de mayor fortaleza la complejidad de 2016 y de los años por venir”.

Las medidas anunciadas por el secretario de Hacienda incluyen: la suspensión indefinida del proyecto para construir un tren rápido entre las ciudades de México y Querétaro, una obra cuya licitación ya fue echada para atrás a finales del año pasado por el propio gobierno y en la que, en aquella etapa, participaba el Grupo Higa, el empresario Armando Hinojosa, un constructor que financió la casa de descanso del propio Videgaray en Malinalco, estado de México; y que también es poseedor legal de la casa de Angélica Rivera, esposa del presidente Peña Nieto, en el barrio residencial de Las Lomas en la ciudad de México. Para este proyecto se había anunciado una segunda licitación que, al momento, estaba en curso. El funcionario rechazó contestar hoy la tasa de interés a que fue financiada por Higa su casa de descanso.

También anunció que será cancelada de manera definitiva la construcción del tren de pasajeros Transpeninsular, que uniría los estados de Yucatán y Quintana Roo, en la Península de Yucatán.

Adicionalmente, serán reducidas las metas de incorporación de nuevos beneficiarios a los programas de pensiones para adultos mayores; y de personas que recibirán del gobierno una televisión digital de regalo en varios estados del país que están migrando de la señal analógica a la digital, expuso.

Los proyectos de inversión que se mantienen son: la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, una de las mayores obras de infraestructura de la actual administración, así como los programas de conservación de carretaras federales y caminos rurales.

En lo que toca al gasto que propiamente realiza el gobierno para su operación, el secretario Videgaray anunció una reducción de 10 por ciento en la partida destinada al pago de servicios personales para mandos medios y superiores; disminución de 10 por ciento del gasto en plazas eventuales y por honorarios; restricción a la creación de plazas, salvo las que tengan como propósito dar cumplimiento a reformas de carácter jurídico; y reducir en 10 por ciento el gasto del gobierno en medios de comunicación social.

Así, de los 52 mil millones de pesos en que se reducirá el gasto de la administración pública federal, 33 mil 800 millones de pesos –65 por ciento del total– corresponderán al llamado “gasto corriente”, que es el relacionado con la operación del gobierno. Los otros 18 mil 200 millones, 35 por ciento del total, están relacionados con el “gasto en inversión”, que es el realizado para obras y proyectos de infraestructura.

Programas como Prospera, la principal acción gubernamental de combate a la pobreza y los de empleo temporal, así como el presupuesto a las universidades y las transferencias a estados y municipios para la nómina educativa y el gasto operativo no serán afectados por el recorte del gasto, garantizó.

Las áreas en que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad concreten sus recortes de gasto de este año, por 62 mil millones y 10 mil millones de pesos, respectivamente, serán definidas por los consejos de administración de cada una de estas empresas, expuso Videgaray.

 

Recortar hoy fortalece las finanzas a futuro, dice

La decisión de recortar el gasto público de 2015, aun con la existencia de coberturas financieras para garantizar los ingresos fiscales, “fortalece la confianza en las finanzas públicas y reducirá las necesidades de financiamiento” en un entorno que, previsiblemente, será de menor disponibilidad de recursos para los países como México, apuntó Videgaray.

Es de esperar, mencionó, un incremento en las tasas de interés en Estados Unidos, que bajaron a niveles mínimos históricos después de la crisis de 2008 en una medida tomada por el banco central de aquel país para estimular la economía. Esa posibilidad ha incrementado la volatilidad financiera internacional, lo que se ha combinado con “la drástica caída” en los precios internacionales del petróleo y la desaceleración de la economía global, añadió.

El ingreso por la exportación de petróleo cubre un tercio del gasto público. Desde mediados de 2014, el precio de la mezcla de crudo mexicano ha disminuido en 60 por ciento, hasta cotizar esta semana por abajo de 40 dólares por barril.

De manera preventiva y para que el ajuste a las condiciones internacionales sea “oportuno, ordenado e integral” fue que el gobierno del presidente Peña Nieto decidió recortar el gasto de este año, “para dar certidumbre a los mercados financieros y para protegernos ante una situación de mayor volatilidad”.

La medida significa, explicó, que el ajuste a las nuevas condiciones financieras internacionales y del mercado petrolero será a costa del gasto público y no de la creación de nuevos impuestos o aumento de las tasas impositivas actuales, ni de la contratación de más deuda pública.

Presupuesto cero a partir

del próximo año, anuncia

Las condiciones económicas y financieras internacionales que llevaron a recortar el gasto de 2015 prevalecerán por un tiempo mayor al actual ejercicio, expuso. Por lo tanto, el gobierno federal decidió emprender una “reingeniería” presupuestal que implica el rediseño total de la manera en que hasta ahora la Federación a elaborado, y el Congreso aprobado, los prespuestos de cada año.

Hasta ahora, el diseño y aprobación del presupuesto de egresos de la Federación, que forma parte de un paquete que incluye las leyes de ingresos y los criterios generales de política económica, ha seguido una mecanica inercial –como la calificó hoy Videgaray– en la que alrededor de nueve de cada diez pesos ya están previamente comprometidos o preasignados para cumplir obligaciones de deuda, gastos operativos y de programas existentes.

En la conferencia de prensa de esta mañana, el secretario VIdegaray anunció que a partir de ahora inició el trabajo de elaboración de la propuesta gubernamental de presupuesto de egresos de la Federación para 2016, “bajo una lógica distinta a la que ha prevalecido por lo menos en la última década”.

A partir del próximo año, se cambiará la forma de elaboración del presupuesto de egresos de la Federación “desde el principio”, dijo. “Ya no podrá ser inercial, en el que se toma como base el presupuesto del año anterior y se hacen modificaciones marginales. La realidad exige una revisión completa de la forma en que gastamos los impuetsos, que nos atrevamos a identificar duplicidades, programas que no cumplen con los propósitos de rentabilidad social o que tienen impactos regresivos en el ingreso y la riqueza” de los mexicanos, apuntó.

En este sentido, anunció que el presupuesto de egresos de la Federación para 2016 se hará “bajo un esquema de presupuesto cero” y sobre la base de privilegiar proyectos y programas de mayor beneficio para la población. El análisis que se haga, dijo, permitirá utilizar el gasto para “coadyuvar” a los cambios estructurales y detonar el potencial productivo del país. “Gastar menos y gastar mejor en beneficio de la economía de las familias será la premisa en 2016”. En este proceso de “reingeniería” presupuestal, el gobierno federal será asesorado por el Banco Mundial, informó.

No afectará la previsión de

crecimiento de este año, dice

El recorte del gasto público de este año no afectará el crecimiento de la economía en 2015, aseguró Videgaray. Por ello, dijo, la Secretaría de Hacienda mantiene la previsión de que el producto interno bruto repuntará este año en una rango de entre 3.2 y 4.2 por ciento.

En la conferencia de prensa, Videgaray insistió en el argumento de que el recorte del gasto tiene un carácter preventivo, al hablar sobre la aparente contradicción entre las declaraciones de las semanas previas –en el sentido de que las coberturas contratadas por el gobierno blindaban el gasto– y la decisión tomada este viernes por el gobierno.

“Las coberturas garantizan al 100 por ciento los ingresos del gobierno federal pero no incluyen a Petróleos Mexicanos”, dijo. El gobierno decidió hacer el ajuste “de manera preventiva, precisamente porque hoy lo podemos hacer de manera ordenada. Estamos ajustando el gasto para tener la menor necesidad de financiamiento en los mercados nacionales e internacionale en un entorno en que por el eventual aumento de las tasas de interés y el menor precio del petróleo el financiamiento será más dificil de obtener”, expuso.

El gobierno, aseguró, está actuando de manera preventiva y “también preparándose para lo que tendrá que ser ajustado a partir de 2016” y en adelante. “Nos estamos anticipando a un problema, no porque tengamos problemas, sino para evitar que la problemática del entonro se traduzca en un problema para la estabilidad y la economía familiar”.

vía La Jornada

 

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