Ruso trasplantaría su cabeza

Un ruso aquejado de atrofia muscular espinal (AME), una grave enfermedad genética que ataca las neuronas motoras, quiere someterse a una pionera operación en la que su cabeza sería trasplantada a un cuerpo sano uniéndola por la espina dorsal.

Según informan varios medios rusos, el programador Valeri Spiridónov se puso en contacto con el controvertido doctor italiano Sergio Canavero, quien cree que es técnicamente posible realizar la operación en 2016.

Canavero, médico del Grupo avanzado de Neuromodulación de Turín, Italia, explica que para llevar a cabo tan revolucionaria cirugía debe enfriarse el cuerpo y la cabeza antes de proceder al trasplante, para que las células del tejido vivo no se pierdan durante la operación.

Después, las terminaciones nerviosas de las dos partes se conectan por medio de polietilenglicol, que servirá como una especie de conexión hasta que los tejidos se unan.

El científico comentó que antes de la operación habrá que inducir al paciente a un estado de coma para evitar cualquier movimiento, mientras unos electrodos implantados en la espina dorsal estimularán la creación de nuevas conexiones nerviosas.

Canavero quiere reunir a un equipo de 150 doctores y enfermeras para llevar a cabo la cirugía, que se estima costaría algo más de 10.3 millones de euros.

Varios expertos señalan las dificultades que tiene la operación y las secuelas que puede traer en el paciente.

Uno de ellos es el cirujano anglosajón Hunt Bajter, presidente de la Asociación Americana de Cirujanos Neurológicos, quien dijo al diario The Independent los peligros que tiene la intervención.

“No le deseo nada malo a nadie, pero yo no permitiría que nadie me hiciera eso, ya que, si algo sale mal, hay un montón de cosas peores que la muerte”, explicó.

El paciente comparó el procedimiento al que será sometido con la conquista espacial: “Este experimento es un gran avance científico que está al mismo nivel que el vuelo de Gagarin”, dijo a la televisión rusa Zvezdá.

“Ésta es mi decisión final y no pienso cambiarla. ¿Miedo? Claro que lo tengo, pero si no lo intento mi futuro puede ser aún peor”, reveló el paciente, de 30 años.

El tiempo juega en contra de Spiridónov, que empeora cada día y superó ya la esperanza de vida para personas con su enfermedad.

Agregó que sicológicamente está preparado para la operación. “He pasado desde hace tiempo todas las consultas necesarias, mi madre es sicóloga”, aseguró.

En su cuenta de Twitter, Spiridónov da las gracias a todos por su apoyo y señala que “confía en que todo salga bien” o que “al menos sea útil para la ciencia y el futuro de la medicina”.

El único precedente de una operación similar se produjo en 1970, cuando el doctor Robert White, de la Universidad de Medicina Case Western Reserve, trasplantó la cabeza de un simio al cuerpo de otro.

Ocho días después, el animal murió.

vía Excélsior

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