Se manifiestan personas con discapacidad del Ángel al Zócalo

Ciudad de México. Teniendo todo en contra, señalaron personas con discapacidad, “estamos aquí para exigir el respeto a nuestros derechos humanos”. Integrantes de la organización Todos por Igual iniciaron una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México.

Al grito de “¡inclusión, inclusión. No discriminación!”, avanzan sobre avenida Paseo de la Reforma, la mayoría en silla de ruedas. Ésta es la segunda marcha que realizan para demandar políticas públicas, para reclamar al gobierno y la sociedad “que nos miren como alguien que es diferente, al igual que ellos, pero con los mismos derechos que todo ser humano tiene”.

Familiares, amigos y voluntarios los apoyan para realizar el recorrido. Van detrás de ellos, empujando las sillas. Un centenar de mamás, niños, profesionistas y jóvenes con diferentes tipos de discapacidad son imán de miradas de algunos transeúntes que, sorprendidos, se detienen a leer las pancartas que dicen: “No estoy en desventaja por mi condición”, o “La discapacidad no me limita, no lo hagas tú”.

Antes, en la columna del Ángel de la Independencia, realizaron un pronunciamiento en el que enfatizaron que las mujeres y niñas con discapacidad “suelen estar expuestas a un riesgo mayor -dentro y fuera del hogar- de violencia, lesiones, abusos, abandono, malos tratos y negligencia”.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el mundo hay más de 650 millones de personas con discapacidad, afirmó Miguel Ángel Chávez Benítez, presidente del Consejo Organizador de la marcha. “En todos los países del mundo es común que se nos margine, que se nos prive de las experiencias más esenciales de la vida”, apuntó.

Esa población, dijo, tiene pocas esperanzas de tener educación, trabajo, vivienda, poder cuidar a sus hijos, desarrollarse socialmente y participar en procesos electorales.

De nuevo, citando a la ONU, indicó que 20 por ciento de las personas más pobres viven con algún tipo de discapacidad. Sobre los niños señaló que 98 por ciento de quienes viven en países en desarrollo no asisten a la escuela y a cerca de un tercio los abandona su familia. El índice de alfabetismo de los adultos es de 3 por ciento y se reduce hasta 1 por ciento en el caso de las mujeres, sostuvo.

Exigieron que en cada estado de la República se promulgue un programa para adecuar el transporte e infraestructura de lugares públicos. Así como la creación de un mecanismo de seguimiento ciudadano. “Nada de nosotros sin nosotros”, respondieron sus compañeros.

Silvia Espino, de 42 años, pidió a la sociedad sumarse al movimiento para ser más y ser mejor escuchados. Si no salen a marchar, pueden empezar desde casa, “inculcando valores y principios que eviten la discriminación. Y otra cosa muy importante y urgente: no obstruyendo espacios destinados a nosotros”.

Vía La Jornada

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