Se reencuentran 32 años después por la Caravana de Madres de Migrantes

Tuvieron que pasar 32 años para que Aída Amalia Rodríguez Ordoñez se reencontrara con su familia; a pesar de que la daban por muerta pudo volver a ver a sus allegados, quienes viajaron de Guatemala a México. Esto, como parte de la Doceava Jornada de Búsqueda de Migrantes Desaparecidos, realizada por la Caravana de Madres Centroamericanas.

Sus miradas se cruzaron y de inmediato sus cuerpos se fundieron en un entrañable abrazo.

El momento fue iluminado por los flashes de las cámaras fotográficas de los testigos del reencuentro.

“Encontré a mi hermana, encontré a mi sobrina (…) hubo un mal entendido y me dieron por muerta, yo lo dejé así y luego traté de comunicarme, pero ya no vivían en la misma casa”, expresó Aída mientras abrazaba a su hermana.

La impresión provocó que una de las sobrinas de Aída, cayera desmayada frente a ella, apenas pudo sostenerla y de inmediato socorristas le brindaron auxilio para que se reestableciera.

En el albergue de Las Patronas, en Amatlán de los Reyes, en la zona centro del estado de Veracruz, fueron colocados globos cubiertos con papel picado de colores rosa y morado, los cuales sirvieron para darle un toque festivo al reencuentro.

Aída salió de Guatemala a los 22 años a buscar el “sueño americano”; sin embargo, sólo llegó a México. En aquel entonces era más barato escribirse cartas con su familia, y así lo hizo hasta que un día escribió que viajaría a Cuernavaca, Morelos, debido a que alguien había tenido un accidente, pero sus familiares pensaron que había sido ella.

“Yo traté (de localizarlos), pero ya no pude encontrarlos, no me contestaban las cartas, traté por otras maneras, pero me fue imposible”, dijo.

La hija de Aída buscó a su familia a través de internet, pero no fue hasta que Rubén Figueroa, del Movimiento Migrante Centroamericano, pudo contactarla.

“Yo extraño mucho a mi país y voy a regresar”, afirmó decidida.

Empero, en el encuentro no todo fue felicidad, ahí, Aída descubrió que su hermana Reina Isabel lleva dos años desaparecida.

Primeramente Dios, (Reina) va a aparecer con vida”, dijo.

Norma Janet viajó con la caravana, ella, a diferencia de su hermana Aída, ya sabía, que vería a su hermana desaparecida hace tres décadas.

Logramos contactarla en Veracruz, ella vive en Puebla, luego viajamos a Guatemala para notificar a la familia que ella estaba con vida”, dijo Rubén Figueroa.

Durante los 23 días de su paso por México, la Caravana de madres de migrantes desaparecidos intentará reunir a más familias en Zacatecas y Chiapas.

A su llegada a Veracruz, Marcela Zurita Rosas, miembro del colectivo Solecito Veracruzano, dio la bienvenida a la Caravana de Madres Centroamericanas, llamándolas “hermanas del mismo dolor y sufrimiento”.

Por: Excélsior

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