Sucesión desbordada

José Antonio Molina Farro

“Dejemos de ser todos, nadie; seamos todos, alguien. Construyamos todos juntos una nueva convivencia mexicana, más justa y más libre”.

Carlos Fuentes

Su palabra es veredicto y su poder elocuente. AMLO adelantó la sucesión presidencial. Lo dijo Jesús Reyes Heroles, “En política la forma frecuentemente es fondo”. En su sabiduría política, el ideólogo incluyó premeditadamente el adverbio de tiempo. En política los símbolos, los gestos, las imágenes son tan elocuentes.  En Chiapas acontecimientos recientes alborotaron la gallera. Cada día se habla anticipadamente de la sucesión. Se adjetiva a personalidades. “El gobernador no lo quiere”, “el gobernador se hará a un lado”, “es amigo (a) del presidente”, “no tiene base social”, “tiene la mayoría de las alcaldías”, “el mensaje es claro”, “hay un caballo negro”, “poderes fácticos determinantes”, “lo decidirá el candidato a la presidencia”, “es soberbio, le falta humildad”, “lo persigue su pasado”, y un largo etcétera. Los pocos que no están entregados a un grupo o personaje, advierten fortalezas y debilidades de los precandidatos, los más, se adhieren sin sentido crítico y con cálculos de utilidad personal o grupal al precandidato de su preferencia. Lo hacen con pasión desbordante y éxtasis lujurioso (del latín luxus, “abundancia”, “exuberancia”). Lo lamentable es que se está muy lejos de hablar de las prendas morales, el carácter, la experiencia y capacidad, la honestidad y eficacia en el desempeño de las responsabilidades, la determinación de vencer resistencias y la necesaria visión de Estado para gobernar a una entidad como Chiapas. Cierto es que a diferencia de lo nacional, la baraja en el nivel local es amplia, falta mucho trecho y nada es descabellado. Hay hombres y mujeres muy valiosos. La política es circunstancia. Algunos, los menos, se irán fortaleciendo en el camino, los más se irán rezagando. Hay precandidatos notables y de proceder discreto, algunos visibles, otros menos, pero nadie es descartable. Lo dice la experiencia, lo afirma nuestra historia. Amet Samayoa, Director de Ultimátum hace un puntilloso análisis a la luz de los destapes sucesorios de AMLO: “Resulta inevitable abordar el tema de la sucesión de 2024, toda vez que se alinean las fuerzas políticas de quienes aspiran a ser protagonistas de ese momento histórico y decisivo para Chiapas… El escenario se torna propicio para grupos políticos que, para allanar el camino de sus pretensiones y obsesiones, suelen desestabilizar”. Escribe sobre posibles ajustes en el gobierno de Rutilio y la necesidad de fortalecer a su gabinete, quitando lo que no funciona, funcionarios que “no responden a las expectativas del momento de crisis gubernamental”.

Apunta a lo central: inexperiencia y opacidad en los funcionarios, conflictos sociales y delincuencia organizada en Pantelhó, Chenalhó, Venustiano Carranza, Oxchuc, Frontera Comalapa, por citar sólo algunos de los conflictos que angustian a los chiapanecos.

“En este contexto resulta entendible que pertreche a su equipo de trabajo para encarar el segundo tramo de su gobierno”. Yo agrego, no sólo pertrechar, también algo básico en el contexto actual: informar.

El silencio ante situaciones insólitas que se vuelven cotidianas no es aconsejable. La escalada de violencia, {el martes otro asesinato más, Gregorio Pérez, Fiscal de Justicia Indígena}, la urgencia de reactivar la economía con recursos escasos por la austeridad y la herencia maldita de un endeudamiento irresponsable de administraciones pasadas, y la importancia de generar estímulos y condiciones de seguridad e infraestructura para la inversión privada nacional y extranjera,  exigen a los responsables informar con claridad a una sociedad cada vez más crítica y angustiada.

El gobernador  {un político probo, conciliador y con templanza} demanda colaboradores a la altura de los grandes desafíos que enfrentamos. Es preocupante la última encuesta del 9 de agosto elaborada por la prestigiosa Massive Caller, Rutilio aparece como uno de los gobernadores con menor  Índice de Aprobación, en el lugar #26 con 28.4% y en el lugar 27 en Índice de Confianza con 21.0%.

La misma encuestadora lo ubicaba en 2019 como uno de los gobernadores con mayor Índice de Aprobación. Algo o mucho está fallando, cerrar los ojos, el autoengaño no es opción.

Hay tanto que informar para inyectar ánimo y optimismo a una sociedad urgida de soluciones, por ejemplo, los beneficios potenciales para Chiapas del Tren Maya, la Refinería Dos Bocas, el Corredor Multimodal Interoceánico (Canal Transístmico), la rehabilitación de vías férreas Coatzacoalcos- Palenque, Ixtepec- Cd. Hidalgo, la importancia de dar valor agregado a nuestros productos para aprovechar la plataforma logística del Canal, el curso de las pláticas con empresarios y el sector social para reactivar la economía, los beneficiarios directos de los megaproyectos, y algo nada menor, la participación del gobierno de Chiapas en los proyectos anunciados por la Vicepresidenta de EU Kamala Harris, quien ofreció 250 millones de dólares para inversiones en el sur del país para el fortalecimiento de las cadenas de valor rurales como el cacao, el café y el ecoturismo, además 130 millones de dólares para la reforma laboral en México.

También la Cooperación Internacional de Financiamiento para el Desarrollo emitirá un préstamo para respaldar hipotecas y viviendas asequibles en la región, misiones comerciales para apoyar el desarrollo de infraestructura, etc. etc.

Lo hemos dicho, para que los proyectos cuajen tienen que convertirse en ánimo social, participación ciudadana pues. Por otra parte, también se especula que Rutilio se incorpora al gabinete presidencial y ya se habla de los posibles candidatos a sucederlo. De ser cierto, sería la reedición de una historia muy conocida en Chiapas.

Aquí en la comarca pasamos, pues, de una sucesión adelantada a una sucesión desbordada. Afloran prematuramente ambiciones que si bien son legítimas, ocupan vacíos abiertos por ausencia de reglas escritas y no escritas, y afectan la sana conducción de un ejecutivo que por definición es símbolo y conductor del cambio. No son tiempos de adelantar vísperas. Hay viejos y nuevos problemas que obligan a posponer lo que nos divide y privilegiar lo que nos une, problemas urgentes que resolver y merecen nuestra atención, la pandemia, la atonía económica, el narcotráfico, la educación de niños y jóvenes, las finanzas familiares enfermas, la violencia, la pobreza multidimensional, la crisis existencial, etc.  A todos conviene. Hagamos una tregua inteligente. Cumpla cada uno con su parte.

P. D.

“En política no hay sorpresas, hay sorprendidos”.

Adolfo Ruiz Cortines

 

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