Tenemos un problema: La Feria

SR. LÓPEZ

El primo Sito (se llamaba Dimas ¿cómo quería que le dijéramos?, empezó en ‘Dimasito’… bueno), ese primo arruinaba lo que tocaba. En la escuela fue tan malo que sufrían sus papás, él no, él tan fresco. Terminó una ‘carrera corta’ que hizo larga (contador privado), y trabajaba en el despacho de contabilidad de su papá, con instrucciones precisas de no hacer nada. Siendo buen bailarín, bailaba solo, en pareja perdía el ritmo, les pisaba los pies, las dejaba caer… terrible. Duró casado menos del tiempo en que le nació su único hijo (la señora se cambió a Tijuana, no tenía parientes allá, quería estar lejos de él). Era un problema encontrar taller mecánico para su coche: no se lo recibían porque los ‘maistros’ se desesperaban: ¿qué hacía para descomponerlos tanto? Vivía con la camisa y la corbata manchadas de comida. Y todo así: era un desastre. Pepe el primo más impresentable que tenerse pueda, dijo un día que era el primo ‘Intestino Grueso’ y entre los de su edad se le quedó ‘Tino’… ya se presentó ante el Creador, porque se recetó quién sabe qué para una gripa. Tino.

Fíjese bien: si pudiera escoger dónde instalar un país en este planeta, ¿dónde lo pondría?… es una fantasía, no se devane los sesos… ¡claro!: en donde están Canadá o México, junto a la mayor economía del mundo; y de preferencia acá, pues en Canadá el clima es terrible (en sus inviernos es un milagro que ese país funcione: el año pasado, disfrutaron temperaturas de 30 grados centígrados bajo de cero en sus principales ciudades -Toronto, Ottawa, Montreal o Calgary-; lo bueno es que su invierno nada más dura 6 meses al año; a los turistas se les recomienda ir en la ‘temporada’ de mejor clima: de principios de julio a mediados de… agosto; compare con México, nada más atrévase). En fin: ya quedamos, si se puede escoger, aquí.

México es el camino más corto (y abierto todo el año), entre Europa y el mercado asiático. México, además, tiene mucha gente joven (y buenos para chambear, con todo y los lugares comunes con que nos descalificamos a nosotros mismos -extraño deporte nacional-, nuestros trabajadores son de primera y nuestros profesionistas, también; digo, por algo desde que se firmó el TLC nuestras exportaciones pasaron de más o menos 50 mil millones de dólares a más de 400 mil)… pero nuestra economía crece despacito o no crece; nuestros salarios son bajos, falta empleo y todo lo que ya sabe.

Además de muchas cosas que los técnicos aducen para explicar eso, como la falta de una política industrial: “Si el TLC hubiese tenido éxito y hubiese restablecido la tasa de crecimiento de los años anteriores a 1980, cuando las políticas desarrollistas eran la norma, México sería hoy un país de altos ingresos (…)”, afirma el CEPR -Center for Economic and Policy Research; ubicado en Washington-; le repito: si hubiéramos establecido las políticas desarrollistas de antes de 1980… si hubiéramos. Aparte y para acabarla de amolar (ser tantos, ser pobres ¡y parió la abuela!), ahora tenemos un problema que no teníamos antes: la inseguridad. Ahora resulta que la falta de seguridad pública es el principal obstáculo a nuestro crecimiento económico. ¡Caray!

El diario ‘The New York Times’ publicó el miércoles pasado un artículo firmado por Viridiana Ríos, del que copio lo siguiente: “México no crece. Si bien hay factores domésticos y globales que han afectado el desempeño de la economía mexicana, todo parece indicar que el elemento más determinante del estancamiento productivo es la falta de seguridad y la presencia abrumadora del crimen organizado (…) la violencia brutal en México y el de su pobre crecimiento económico están íntimamente relacionados. Se trata de dos desafíos que el presidente Andrés Manuel López Obrador debe considerar prioritarios en su sexenio. De otro modo, tendrá en sus manos a un México sin estabilidad económica ni social. Hay mucho en juego”. En los primeros nueve meses de este año, nuestra economía no creció (0%) y creó solo 488,000 empleos formales, 63% de los empleos generados durante el mismo periodo de 2018 y la mitad de los necesarios para emplear a la población que alcanza edad de trabajar.

Sí… el Banco de México, informa que según su encuesta entre especialistas en economía, el principal obstáculo a nuestro crecimiento económico es la inseguridad (muy por encima de los achuchones que nos da la economía extranjera).

Y el Foro Económico Mundial coincide “el principal motivo por el que México no es competitivo en los mercados internacionales es la falta de seguridad pública”. Solo piense en esto: 55% de los empresarios han sido víctimas de algún delito (toda esta información es del artículo citado, no hace este menda caravana con sombrero ajeno).

La delincuencia organizada no genera desarrollo y vacía pueblos, atemoriza a la gente, estrangula el consumo. La delincuencia organizada ya le bajó 10%  de aprobación a nuestro Presidente (y a nadie conviene que le vaya mal, estamos todos en el mismo barco… bueno, lancha… trajinera).

Ahora explíquese que se haya recortado el presupuesto a la promoción turística y ahora al campo y que el Presidente insista: ‘no se destinarán recursos adicionales para organizaciones en Presupuesto de Egresos, pues ahora se beneficiará al pueblo’… o sea: ¿los campesinos no son pueblo?… no se entiende.

Todo tiene interpretación política para el Presidente. Se nota desde un avión la maniobra en curso: construir su personal estructura de control político del país. Por eso ni Morena tiene vida propia; y con los partidos opositores arrasados, hace todo por debilitar los liderazgos existentes en los demás sectores (el campo incluido), junto con los órganos autónomos que vigilan al gobierno (INAI, INE, CNDH, etc.)

Es lógico que un Presidente quiera que cuaje su proyecto político, faltaba más, pero no a costa de romper instituciones ni desatendiendo los asuntos nacionales (el campo, el turismo, y también la ciencia y tecnología, la cultura). No es así.

México, tenemos un problema.

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