Terrorismo y elecciones en EU

Hay que agradecer que los atentados del fin de semana pasado en Nueva York y Minnesota, no ocasionaron muertes. A pesar de ello, el tema ha penetrado fuerte en la agenda mediática y en la agenda electoral en EU. Esto se debe, en buena medida, a que dichos ataques se suman a los atentados perpetrados dentro y fuera de ese país a lo largo del último año, y, por consiguiente, llegan ya en medio de un entorno de miedo y tensión, al cual su propio impacto se suma. El punto es que, ante el miedo y el sentimiento de vulnerabilidad, los seres humanos reaccionamos de formas distintas que cuando no nos sentimos de esa manera, lo cual tiene repercusiones políticas. ¿Significa eso que necesariamente estos últimos atentados terminarán favoreciendo a Trump, o bien, significa que, si ocurriesen más atentados en EU o en otros sitios —ojalá no—, Trump inevitablemente ganaría las elecciones? Depende de varios factores.
Ya en encuestas del año pasado (WSJ/NBC), para 40% de estadounidenses, el terrorismo era la mayor de sus preocupaciones, lo que representaba una tendencia en franco crecimiento. Una encuesta más reciente de CNN/ORC en junio del 2016, indica que 71% de estadounidenses está preocupado por la posibilidad de atentados terroristas, el mayor nivel desde 2003. Para agosto, 53% de estadounidenses, según Gallup, desaprobaba la forma como Obama ha enfrentado al terrorismo y según la encuesta de CNN/ORC, 60% desaprueba la forma como el presidente ha combatido a ISIS. Es muy probable que los atentados del fin de semana pasado contribuyan a esta serie de percepciones.
Ahora bien, la investigación muestra que mientras más nos consideramos vulnerables, más estamos dispuestos a sacrificar libertades y a apoyar medidas restrictivas. La cuestión es, entonces, si de aquí al 8 de noviembre, Trump se beneficiará de este escenario como sí ha sucedido en otros momentos.
Quizás una clave nos la da Steven Shepard en Politico quien documenta que, en realidad, de acuerdo con mediciones recientes, los potenciales votantes parecen confiar ligeramente más en Clinton que en Trump para combatir al terrorismo. A pesar de ello, entre los republicanos hay un número mucho más amplio de gente ansiosa por la posibilidad de ataques terroristas que entre demócratas. Y de todas esas personas, quienes más se sienten vulnerables, son quienes dicen que votarán por Trump.
Por consiguiente, las mayores probabilidades de que Trump termine capitalizando el miedo ocasionado por el terrorismo más reciente (o futuro), se encuentran principalmente dentro de ese sector de indecisos quienes (a) más sienten que es probable que el terrorismo siga repitiéndose, (b) desaprueban el manejo de Obama del terrorismo, y (c) forman parte de ese 56% de republicanos que según CBS/NYT piensa que se debería restringir a musulmanes la entrada a EU y/o favorecen otras medidas propuestas por Trump, tales como elaborar perfiles raciales de potenciales atacantes.
Esto, sin embargo, también podría depender de si Hilary entiende los aspectos anteriores y, aprovechando que cuenta con la confianza de muchos para combatir al terrorismo, sabe cómo hablar a esos potenciales electores en los días y semanas que siguen en que estos temas y propuestas se seguirán manifestando con fuerza. No olvidemos que casi la mitad de estadounidenses considera al terrorismo como su mayor preocupación. Por tanto, quien sepa convencer mejor a los electores justo en esta materia, podría adquirir puntos enormemente valiosos en la etapa final de la carrera.

Twitter: @maurimm

Por Mauricio Meschoulam
(Analista internacional)
EL UNIVERSAL

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