Todos manoseados: La Feria

SR. LÓPEZ

La prima Silvia salió con su domingo siete y tía Silvia su mamá, a coro con otras tías, todas toluqueñas de misa diario, la estaban despellejando a gritos cuando para buena suerte de la chamaca llegó tía Victoria, de la que ya sabe usted, tuvo en vida más colchones que la cadena Sheraton y de joven y vieja, nadie se metía con ella por su temida lengua -en Toluca y alrededores-, porque sabía las historias de todo mundo y tenía fama de no inventar ni mentir. Enterada que fue tía Victoria sobre el mal paso de su sobrina favorita, le pidió a la espantada y llorosa mocosa que se fuera a su recámara ‘un ratito’ y se quedó con el florilegio de indignadas tías. En pocos minutos fue por ella, regresaron a la sala y su mamá y las tías ya estaban muy sosiegas y comprensivas. Tía Victoria misma me contó que les dijo que si querían la siguieran regañando en lugar de ayudarla, pero entonces ella le contaba algo de cada una de ellas: -Empezando por ti Silvia –dijo a la mamá, que enmudeció, pálida… ¡caray!, quién lo hubiera pensado.

Uno de los temas recurrentes del actual gobierno federal es la lucha contra la corrupción. De eso habla mucho el Presidente, del ‘no somos iguales’, al ‘se acabó’, de Rosario Robles en la cárcel, a la inminente extradición de Lozoya, la detención de César Duarte y el congelamiento de cuentas a 42 empresas ‘factureras’ por cortesía de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Muy bien.

De eso de las ‘factureras’, que dice el SAT defraudaron al fisco 55 mil 125 millones de pesos desde 2010, el Presidente de la república dijo el jueves pasado, 8 de julio:

“Esto fue tolerado por muchos años y desde luego que participaron funcionarios públicos y les diría que algunos empresarios”, luego hizo un llamado a los 8,212 clientes de esas ‘factureras’, a que en un plazo de tres meses se regularizaran, porque “si no, tenemos que proceder legalmente; ¿por qué lo hacemos? Porque no podemos ser cómplices. No podemos encubrir a nadie”. ¡Padre! (ya luego sabremos cuál plazo tienen para ponerse en orden los funcionarios públicos que participaron… no hay prisa, ¿o nada más los clientes?).

Algo no cuadra, alguien no está obedeciendo, ya desde el 14 ó 15 de julio de 2018, siendo presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció los 50 lineamientos generales para el combate a la corrupción. Se le recuerdan a usted algunos:

“19. Las compras del gobierno se harán de manera consolidada; mediante convocatoria, con observación ciudadana y de la oficina de transparencia de la ONU”… pues no, el 74% se hacen por asignación directa (a dedo, pero ¡qué dedo!), sin observación ciudadana, ni con la ONU respirándoles en el cuello. ¡Nomás que se entere el Ejecutivo!

“29. No se comprarán vehículos nuevos para funcionarios”. Pues, tampoco: en 2019 se gastaron 6,443 millones de pesos (mdp) en renta de vehículos (en 2018: 1,932 mdp); y el 13 de mayo de 2020, Reforma publicó que Hacienda licitó la renta consolidada de 6,500 vehículos para 45 dependencias por un monto de 3,417 mdp y la adquisición para CFE por arrendamiento financiero de 9,856 unidades por 4,756 mdp, que se pagarán de este año hasta 2024. Ojalá no sea cierto porque va a hacer un colerón el Presidente (cuando se entere).

Para no andar de cuentachiles, en mayo pasado informó el Inegi que en 2019 la ‘tasa de incidencia de actos de corrupción’ creció un 19.2% (respecto de 2017, ¿por qué ese año?, no se sabe, averígüelo Vargas); y que el costo de la corrupción en 2019 (respecto a 2017), se incrementó el 64.1%. Uno, como tenochca simplex, gallardo integrante del peladaje nacional, esperará a oír que dice nuestro Presidente, porque ya sabe, ¡esos del Inegi! (aunque el Inegi sea parte del Estado, no es cosa de andar de confiados).

Sin embargo y en lo que nos explica el Presidente, algo anda raro, porque el 23 de enero de este Año Santo de la visita a Trump, Transparencia Mexicana (desde la CdMx) y Transparencia Internacional (desde Berlín), presentaron el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) y entre los 36 países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México está en el lugar 36. El último, pues. Y eso, a pesar de la lucha a brazo partido de nuestro valedor. ¡Qué feo se siente!

En donde no quedamos en último lugar en corrupción, fue entre los países del G-20, donde obtuvimos 28 de calificación (sobre 100), abajo de Brasil que sacó 35 (y en Brasil la corrupción es trepidante, como de Sambódromo).

Por cierto, al día siguiente del anuncio de la corretiza a las factureras y el bloqueo de sus cuentas bancarias, el mero viernes pasado, el titular de la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero, dijo en un debate con un señor Buscaglia, transmitido en vivo por Carmen Aristegui, que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF, a cargo de Santiago Nieto), “no da las pruebas” de las denuncias que presenta ante la Fiscalía General de la República (FGR); y dijo más:

“Si Hacienda (la UIF) no funda bien sus proyectos de carácter penal y no presenta las pruebas suficientes, la FGR no tiene capacidad institucional para hacer pesquisas por su cuenta (…) si estas denuncias no son más que declaraciones de carácter publicitario, evidentemente el que tiene la responsabilidad de desarrollar esas tareas no lo ha cumplido (…) esa institución (la UIF) ha desbloqueado 15 mil millones de pesos que había bloqueado, porque no lo hizo con una base legal, los tuvieron que devolver”. ¡Zaz! (¿lo sabrá el Presidente?… seguro no, él no encubre a nadie).

Lo bueno es que ahí vienen Lozoya y Duarte… habían de pensarlo mejor, con la mala pata que trae la 4T no vaya a resultar que de veras suelten la sopa y se ponga de moda en México aquél tango de Enrique Santos Discépolo, Cambalache: Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor./ Ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador./Todo es igual, nada es mejor,/ lo mismo un burro que un gran profesor… y en un mismo lodo, todos manoseados.

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