Tres manzanas: Galimatías

ERNESTO GÓMEZ PANANÁ

Manzana I

A lo largo de la historia de la humanidad, la manzana es elemento fundamental, científico, trágico o épico, simbólico. La manzana nos acompaña.

En el antiguo testamento se relata cómo, creados a imagen y semejanza de dios, perfectos, nunca mejor expresado el concepto de “impecable”, Adán y Eva provocaron la ira del Señor al traicionar sus indicaciones de no tomar la manzana. Prefirieron hacer caso a la serpiente que tentó sus debilidades. En el fondo, sucumbieron, se creyeron superiores, traicionaron las leyes: Estar en el paraíso trae consigo tentaciones difíciles de mantener a raya. Adán y Eva se dejaron llevar por la debilidad. La serpiente los tentó. La traición los hizo iguales.

Cuentan algunas versiones que fue el senador Bolaños, del Verde -del partido, no de la manzana- quien sugirió incluir un artículo transitorio para ampliar el periodo del Ministro Zaldívar a la cabeza del Poder Judicial. Le ofrecen ser como dios, corre el riesgo de pasar a la historia desterrado si come esa manzana.

Manzana II

Isaac Newton fue un científico inglés que hizo enormes aportaciones a la humanidad. Cuenta la historia romántica de Newton que un día, encontrándose a la sombra de un árbol realizando apuntes científicos, una manzana cayó de aquél árbol y fue el elemento detonante para desarrollar la Ley de la gravitación universal: hay fuerzas superiores que definen el movimiento de los cuerpos, el sol, los planetas, la luna. Son fuerzas que los seres humanos podemos entender y que afectan todo: lo enorme y microscópico y atraen y separan, mantienen el equilibrio. Y si ese equilibrio se altera, los cuerpos pueden incluso destruirse. Nada escapa.

El poder trae consigo la inmensa posibilidad de impulsar una agenda, de replantear prioridades, de transformar. Pero esta tarea demanda cautela, pericia, astucia para mantener los equilibrios necesarios. Alterar los tiempos que la constitución define para posiciones estelares de este nivel es alterar los equilibrios: alterar la dimensión de la órbita de Júpiter hace  inevitable voltear y mirar la órbita de Plutón y preguntarse qué pasaría, preguntarse si se podría y el riesgo de colisión estelar se hace presente. Innecesario. Newton tendría que recordar aquí su tercera ley: toda acción trae siempre consigo una reacción.

Manzana III

Según los historiadores, en 1812 los hermanos Grimm publicaron su cuento Blancanieves, la historia de una joven princesa que tuvo que ser separada de sus padres, fingir su muerte y crecer en el bosque con siete enanos. En el tercer acto del cuento, a Blancanieves le ofrecen comer una manzana envenenada. Ella, inocente, la toma, la come y cae presa de un hechizo, dormida, aunque aparenta estar muerta.

Menudo favor el de proponer la ampliación del periodo del ministro presidente. Una manzana envenenada. Hay muchos que quieren que el protagonista de este cuento duerma para ser quienes lo despierten. Ojalá y no la coma. Ojalá que no haga caso al espejo que dice que él es el único y el más bello.

Oximoronas.

El buque zapatista “La Montaña” zarpará rumbo a Europa el tres de mayo. A bordo viajarán siete oficiales de esa organización. Las formas de ver el mundo siempre serán diversas. El EZLN sigue su ruta. Serán siempre referente. Mucho de lo que hoy vivimos es gesta de su levantamiento.

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