Trump engrandece a Obama

A Fernando Solana Morales, gran mexicano.

Aunque inconcebible, la retórica xenofóbica, autoritaria, imperialista, y exuberante de Donald Trump es una realidad. En parte responde a su muy singular personalidad, su ignorancia, su cinismo, y a lo burdo de su actuar político. Otra parte se origina en segmentos importantes de la población estadounidense que, también sumidos en la ignorancia, tienen un profundo resentimiento por sus condiciones de vida, que atribuyen sólo al actuar del gobierno, en particular de Obama. En todo caso, aunque sorprende, Trump se ha constituido en una alternativa política viable, con importantes implicaciones para el orden político y económico global, incluyendo México. Muestra de su resonancia es que de acuerdo con la última encuesta GEA-ISA, 88% de los ciudadanos lo conocen, y dos de cada tres tiene una opinión negativa sobre él.
Lo paradójico es que, con sus planteamientos y actuar, está propiciando una verdadera revaloración del presidente Barack Obama y, para muchos en Estados Unidos de América, por extensión, de los demócratas. A Obama se le han regateado cualidades y logros. Su gestión muestra una coherencia inusual. Desde su campaña planteó que EU no debía ser el policía global y, en consecuencia, retiró las tropas estadounidenses de Irak, si bien ordenó la misión que culminó con la muerte de Osama Bin Laden. En esa misma línea, logró un acuerdo nuclear con Irán, que redujo sustancialmente el riesgo de que pueda desarrollar armas de destrucción masiva. También resistió múltiples presiones para que EU interviniera en conflictos en otras regiones, en particular Medio Oriente. Además, ha sabido coexistir con el creciente y expansivo poderío de China.
Por último, en lugar de construir una barda de aislamiento, reestableció relaciones diplomáticas con Cuba, y planteó a su Congreso levantar el embargo a la isla. Lo hizo con habilidad, subrayando que el objetivo es beneficiar a ambos pueblos, no expresar coincidencia o entendimiento con el gobierno de Cuba. Recibió un apoyo apoteótico, que Trump consideró una bienvenida poco adecuada para el presidente de EU. Qué manera de no entender el sutil enfoque de acercamiento entre pueblos.
En lo económico, el populismo de Trump lo lleva a plantear propuestas irresponsables, como revisar y cancelar los tratados comerciales que tiene EUA (14), entre otros el TLCAN. Con ello también muestra que no entiende el funcionamiento de la economía internacional, los beneficios que derivan del intercambio comercial y de los flujos de inversiones. ¿Qué tipo de economía global podría esperarse a partir de esta concepción?
Vaya diferencia con la manera efectiva como Obama abordó la crisis financiera de 2008-2009, e impulsó la recuperación estadounidense. Durante los últimos 65 meses, el empleo ha aumentado en más de 13 millones de plazas, y el desempleo cayó a 4.9% en febrero. También reformó Wall Street, con nuevas regulaciones para los mercados financieros y protección a los consumidores. Debido a nuevas disposiciones, la probabilidad de rescates financieros a cargo de impuestos se reduce. En paralelo, estimuló la industria automotriz estadounidense, que hoy está en etapa de expansión.
Contrarios a los planteamientos de Trump, discriminatorios y excluyentes, Obama concretó la reforma al sistema de salud (Affordable Care Act), que prohíbe a las aseguradoras negar cobertura a individuos por condiciones preexistentes, requiere que las personas se protejan con algún plan, al mismo tiempo que subsidió a los hogares de menores ingresos, y estableció estándares mínimos de calidad. Como resultado, el porcentaje de estadounidenses sin seguro se redujo a menos de 10%, pues 17.6 millones de personas adquirieron cobertura médica. Un acto de racionalidad económica, en pro de la productividad y, sobre todo, de justicia para los estadounidenses. Es de lamentar que a diferencia, no pudo concretar una reforma migratoria.
En otros temas, la actitud liberal de Obama ha contribuido a la tolerancia entre los estadounidenses. Por ejemplo, cuando eliminó prácticas discriminatorias contra homosexuales en el ejército de EU.
En este tenor, Trump seguirá logrando una revaloración importante de Barack Obama.

Por Jesús Reyes Heroles
(Economista)
EL UNIVERSAL

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