La USICAMM, ahora sí, se pasó de lanza

Eduardo Grajales

La USICAMM la volvió a hacer.
Fiel a su costumbre, la Unidad del Sistema para la Carrera de las y los Maestros (USICAMM) apareció repentinamente -como suele hacerlo- para levantar –como siempre- una tremenda polémica y generar cada vez más dudas entre los aspirantes a las plazas magisteriales 2022.
Ahora miles de aspirantes de escuelas públicas y privadas que están buscando un espacio laboral desde el cual ser competitivos, en un contexto que demanda cada vez más mejores maestros para que estén al frente de las escuelas mexicanas, se verán injustamente afectados ante determinaciones incomprensibles de la USICAMM, que a todas luces busca beneficiar a los egresados de las escuelas mormales y de las universidades pedagógicas nacionales (UPN).
Lo anterior, en nada busca culpabilizar a los egresados de esas importantes casas de estudios que, sin duda, aportan un gran legado al Sistema Educativo Mexicano, sino evidenciar la intentona de una institución que en muy poco tiempo se ha ganado el descrédito y rechazo del magisterio nacional al ponerse de manifiesto que está sujeta del control político que todavía ejercen los sindicatos magisteriales como el SNTE y la CNTE, que presionan fuertemente en el diseño y rediseño de la legislación y la política educativa nacional.
Lejos de ser equitativa e imparcial, y en un marco de estricta legalidad constitucional, la Ley USICAMM se ha convertido en letra a modo para los intereses de estos grupos.
En un webinar, por demás improvisado, donde aparecieron ayer funcionarios de tercer nivel de la USICAMM sin información concreta para responder las dudas, ni material didáctico que permitiera la mejor comprensión de la audiencia, se abordaron medianamente los Lineamientos para los aspirantes a plazas magisteriales 2022, mismos que fueron publicados un mes atrás, lo cual resulta un acción inoportuna, pues esta información debió haberse hecho manifiesta en tiempo y forma, antes de que miles de aspirantes de todo el país buscaran prepararse bajo términos no acabados sobre todo en lo que respecta a los cursos de validez oficial.
Después de una retahíla de lugares comunes y discursos éticos que en nada se reflejan en el comportamiento institucional de la USICAMM, el tema que más generó dudas y suspicacias fue precisamente el de las constancias con validez curricular, que desde ayer se presume serán monopolizadas, sí, monopolizadas exclusivamente por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Dirección General de Educación Superior para formación de Maestros y los Centros de Actualización del Magisterio (DGSuM) lo cual no solo resulta absurdo administrativa y pedagógicamente, pues limita la posibilidad a muchos aspirantes, particularmente a los egresados de institutos de educación superior públicos y privados, de poder tomar cursos de capacitación en otras instituciones que no sean las antes señaladas y que cuentan con validez y en mucho abonan a la profesionalización docente.
Con esta acción se busca llevar la decisión de la asignación de plazas a un terreno donde habita la corrupción en los trámites administrativos educativos, la venta de plaza y demás, que es el terreno de los sindicatos magisteriales y grupúsculos afines donde es por demás sabido que se negocian la venta de constancias, experiencias docentes y hasta los mejores espacios en las listas de prelación de la USICAMM, en contubernio incluso con funcionarios de la propia autoridad educativa.
Es claro pues que estos lineamientos y determinaciones exprés que hasta ahora no han quedado claros, son una evidente cargada en la normatividad educativa para el beneficio de los egresados de las escuelas normales, en un preocupante contubernio con sindicatos magisteriales como señalé con antelación, quienes seguramente ejercieron y seguirán ejerciendo una presión importante en las decisiones intempestivas de la USICAMM.
Basta señalar que actualmente y derivado de la Reforma educativa 2019, en estrictos términos de ley, son los normalistas y heredados de la Pedagógica y los CAM, los primeros en ser beneficiados en las listas que se conforman para la entrega de plazas, y a quienes solo les hacen validos sus servicios sociales como experiencia docente, y ahora les brindan otro apoyo para mejorar sus condiciones de éxito en los procesos de oposición, al ser ellos principalmente los que tiene el acceso inmediato a los cursos de los CAM, de la UPN y por supuesto de las Normales que, al ser parte de la DGESuM se avizora sean ellas mismas las que expidan dichos cursos.
Ni hablar de la extinta movilidad académica, otro recurso que se utilizó y que ya ha sido eliminado, pero que en su momento desde las instituciones educativas se habilitó un programa de becas exclusivo para que los normalistas pudieran cursar ese proceso de movilidad en la red de normales que existen en el país, y de manera virtual, lo cual trastocaba también las condiciones de oportunidad para heredados de escuelas públicas y privadas.
En ese sentido, podemos sacar algunas conclusiones:
Es evidente que no se está cumpliendo la misma ley que fue promulgada por la actual administración, la Ley USICAMM, que señala en sus objetivos que todos los aspirantes y maestros serán objeto de un concurso transparente, equitativo, legal y cierto, que evidentemente no se está cumpliendo.
Es claro que se le está cerrando el paso a los egresados de universidades públicas y privadas a quien, injustamente se le está marginando del proceso y poniéndole mil y una trabas que absurdamente en nada contribuyen a la excelencia educativa, por el contrario.
Es lamentable que una institución de reciente creación como la USICAMM que fue creada con una tarea noble como la de preparar a los maestros mexicanos para mejorar sus procesos de enseñanza y apuntar con ello a la excelencia educativa, que se antoja cada vez más lejana por la realidad que impera hoy en el sector educativo, haya generado tanta molestia y tanta decepción en el gremio por sus constantes yerros en su administración.
Que mejor que cerrar este articulo con la conclusión que sacó justamente ayer luego del webinar institucional el famoso edutuber Soy Docente: “hijos… los de la USICAMM ahora si se pasaron de lanza”.

*Profesor con doctorado en Ciencia Política.

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