Remesas, casi inmunes a crisis del COVID_19; sólo decrecen 2.6% en abril

JUAN JOSÉ LI NG

El Banco de México dio a conocer que durante el mes de abril ingresaron a México 2,861 millones de US dólares por concepto de remesas familiares, lo que equivale a una contracción de 2.6% respecto al mismo mes del año anterior. Esta caída se explica por una reducción de 4.7% en el número de transacciones, para situarse en 8.7 millones de operaciones para el envío de estos recursos, pero la remesa promedio creció 2.2% en términos anuales para ubicarse en 329 US dólares.

En términos reales, las remesas que llegaron a los hogares en México (convertidas a pesos) tuvieron un crecimiento de 21.6%, explicado por la apreciación del US dólar frente al peso.

En medio de la crisis por Covid-19 que afecta a todo el mundo, y en particular a Estados Unidos, de donde proviene gran parte de las remesas a México, Guatemala y El Salvador, el flujo de estos recursos a México ha presentado un desempeño muy sobresaliente en los últimos meses. En marzo, mientras que este flujo monetario a Guatemala y El Salvador presentaron contracciones de 9.7% y 10.7%, respectivamente, México tuvo uno de sus mayores incrementos al aumentar 35.5%. Durante el mes de abril, se presentaron fuertes caídas de las remesas en estos dos países Centroamericanos, de 20.2% y 40.0% respectivamente, mientras que México solo tuvo una disminución de 2.8%, cuando la tasa de desempleo en Estados Unidos aumentó de 4.4% a 14.7% entre marzo y abril de 2020.

El fuerte crecimiento de las remesas a México durante el mes de marzo se explica por la fuerte apreciación del peso mexicano frente al dólar estadounidense (Observatorio Migración, mayo 2020). Sin embargo, esta situación no se presentó durante el mes de abril.

De acuerdo con datos de la Current Population Survey (CPS) de 2019, la población centroamericana en Estados Unidos (predominantemente provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador) tenía una mayor proporción con ciudadanía de ese país (36.4%), en comparación a la población de origen mexicana (34.4%), lo que debería indicar una mayor estabilidad económica y laboral para los primeros. Además, la población centroamericana en Estados Unidos tiene en promedio mayores niveles educativos que la mexicana: 43.2% de los migrantes mexicanos tenían escolaridad hasta nivel secundaria, mientras que entre los centroamericanos esta cifra fue de 37.7% en 2019.

Si se analiza la distribución de la población originaria de México, Guatemala y El Salvador por estados, se observa que los migrantes de estos tres países se concentran principalmente en los mismos dos estados de destino: California y Texas. Así, las variables de porcentaje con ciudadana, nivel educativo y estado de residencia no parecen explicar por qué las remesas a México no se han visto tan afectadas como el flujo de estos recursos a Guatemala y El Salvador. Habría que analizar con mayor profundidad otras variables sobre las características demográficas y económicas de los migrantes de la región para poder entender las diferencias en el comportamiento de las remesas. Posiblemente, también habría que analizar las características de la población de ascendencia mexicana nacida en Estados Unidos que también son importantes emisores de remesas a nuestro país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *