Rendición de cuentas

José Antonio Molina Farro

Hay una perspectiva distinta y una ruta trazada

Carlos Morales Vázquez

El Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez, Carlos Morales Vázquez desafía inercias políticas y los intereses estrechos de refractarios al derecho básico de información. Carlos nos da una versión sui géneris de la 4T. Rompe paradigmas, abre la puerta a la política grande y abandona la pequeña. Es heterodoxo en las recetas nacionales y ortodoxo en la afirmación de los intereses de Tuxtla. Su compromiso con los electores está por encima de mimetismos dogmáticos contrarios a la transparencia y proclives a la discrecionalidad. Después de gobiernos frívolos, opacos y mediocres, el chiapaneco de hoy es un demandante insaciable de veracidad, por encima de la propaganda mentirosa. La opacidad y la rapiña han sido una constante en las últimas administraciones, reflejo de una tradición caudillesca y de una sociedad silente, insolidaria y hasta hace unos años resignada.

Las reformas pendientes en nuestro régimen municipal son del todo conocidas. Modernizar la administración pública, democratizarla y facilitar la participación ciudadana en los asuntos del gobierno. Transparentar la información es la mejor vía para avanzar. Aún más, es condición indispensable para generar confianza y alejar al gobierno de pulsiones autoritarias. El presidente municipal no defrauda a sus electores y respeta su voluntad expresada en las urnas. Su talante insumiso y su fuerza de carácter lo empujan a cumplir sin maquillajes. Pero no es sólo eso, la rendición de cuentas forma parte de un todo, de la conjunción de voluntad política,  visión de largo plazo, probidad, planeación del desarrollo y un sistema de seguimiento y evaluación de resultados. Fukuyama escribió sobre tres condiciones para una gobernabilidad democrática: Estado de derecho, gobierno fuerte y legítimo y rendición de cuentas de quienes ejercen el poder. Así se gobierna en la capital de Chiapas, recetas válidas para otras latitudes, aquí no tienen cabida, Tuxtla tiene su propia historia, su propio ethos, su propia idiosincrasia, sus propios reclamos, sus propios agravios, ergo, hay una manera diferente de hacer las cosas. Ese fue el sentido del voto ciudadano y el refrendo de su confianza a la autoridad municipal.

El jueves próximo pasado Carlos Morales instaló el Comité de Transparencia para la administración 2021-2024. Es una instancia colegiada para supervisar el cabal cumplimiento de las obligaciones contenidas en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como de la Ley de Protección de Datos personales en Posesión de los Sujetos Obligados. En síntesis, el gobierno municipal asume en los hechos su compromiso de campaña de rendir cuentas claras sobre el ejercicio de los recursos públicos. Se fortalece la legitimidad y también la democracia y la cohesión social. Transparentar es pues, reflejo de una sociedad que optó por el cambio y un gobierno decidido a obedecer su mandato. No hay simulaciones ni hipocresías.

Siempre es satisfactorio y alentador convivir con políticos con ideales, humanistas con honor y con carácter. Lamartine sentenció {{El coraje es la primera de las elocuencias, es la elocuencia del carácter}}. El que aspira a ser águila debe mirar lejos y volar alto. Esta rara avis no se rinde ante las apariencias ni desdeña la realidad, tampoco traiciona sus principios en homenaje de intereses personales. En una atmósfera mediocre que antepone la sumisión y lealtad a ciegas para escalar, siempre es estimulante ver a un gobernante que  sabe escuchar, hablar sin pontificar, ponderar cada paso y ajustar su proceder. Soy reiterativo pero no es algo menor, premia a sus colaboradores en función de sus méritos, valora la sinceridad y desdeña el servilismo de los apóstoles dispuestos a decir amén.

En tiempos de pasiones exaltadas, vocablos enlodados, decadencia moral y políticos sin vergüenza, es importante contribuir a movilizar la conciencia pública hacia objetivos superiores. La tarea de construir una morada digna de nuestra estirpe nos corresponde a todos. Carlos Morales Vázquez cumple con su parte.

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